La esencia del Salmo 109 se siente diferente. Es esa oración que haces cuando dices: “Señor, ya no voy a seguir peleando batallas que Tú nunca quisiste que yo peleara.”
Es ese momento en el que dices: “Dios, encárgate Tú. Estoy demasiado enfocada para distraerme, demasiado bendecida para vivir con amargura y demasiado protegida para responder con odio.”
“Hablaron de mí, mintieron sobre mí y trataron de quebrarme, pero TÚ encárgate de ellos mientras yo me enfoco en ser la persona que TÚ me llamaste a ser.”
Usted vive en un planeta donde los árboles se avisan del peligro
a través de raíces que se tocan bajo la tierra.
Donde los pulpos sueñan en colores.
Donde los elefantes vuelven a los huesos de sus muertos y se quedan allí en silencio, como recordando.
Donde las abejas bailan para decirse adónde volar.
Donde las flores florecen después del fuego, como si el renacer fuera su manera de hablar.
Donde los cuervos recuerdan los rostros crueles y enseñan a sus hijos a reconocerlos.
Donde las hormigas hacen ciudades con túneles y puentes invisibles al ojo apurado.
Donde los gatos ronronean con una frecuencia que puede ayudar a sanar huesos.
Donde las ballenas cantan canciones que cruzan los océanos y cambian un poco en cada encuentro.
Donde las ardillas adoptan crías huérfanas y las cuidan como propias.
Donde los delfines se llaman entre sí por su nombre, y los caballos reconocen el sonido de una voz amiga.
Donde las mariposas recuerdan rutas de migración que sus antepasados siguieron muchos veranos atrás.
Donde los hongos crean redes infinitas bajo la tierra, ayudando a los bosques a respirar unidos.
Donde los lobos cuidan a sus mayores y cantan juntos a la luna.
Donde las luciérnagas vuelven a encender la noche para que los grillos tengan algo que cantar.
Donde los peces se agrupan para protegerse, moviéndose como si fueran un solo cuerpo.
Donde las tortugas regresan año tras año al mismo lugar donde nacieron.
Donde los árboles viejos guardan en sus anillos la historia del clima, del tiempo y del hombre.
Donde la vida, incluso en silencio, se acuerda del beso de la luz.
Usted vive ahí.
En un mundo que siente,
que cuida,
que recuerda.
Feliz día :)
Debemos guardar con diligencia nuestro corazón porque de él mana la vida, protegerlo de influencias negativas nos permite mantener nuestra paz interior y felicidad, no dejemos entrar la amargura ni el rencor, cultivemos el amor y la gratitud en su lugar.
Mi sobrina llego de la escuela cansada y le dijo a mi mamá "Abuelita, me voy a ir a dormir un ratito", seguido de eso vi que agarró a Salem (nuestra gata) y se subió con ella.
Pasaron como 40 minutos y decidí subir para echar un vistazo y las encontre así.
🏆 "Después de tantos años de espera, hoy el grito de campeón retumba más fuerte que nunca. Este título no solo lo ganó el equipo en la cancha, lo ganó cada hincha que nunca dejó de creer, que alentó en la derrota y soñó con este momento. ¡Esta victoria es de ustedes también!" 🔥
La mayoría del tiempo, los perritos mueren antes de los humanos, pero antes de hacerlo, viven…
Viven vidas valientes y hermosas. Protegen a sus familias con una lealtad inquebrantable. Nos aman con una ferocidad que no conoce límites. Llenan nuestros días de alegría, nuestros hogares de calidez y nuestros corazones de luz.
Los perritos no pierden tiempo preocupándose por el mañana. Viven plenamente en el momento, persiguiendo pelotas, durmiendo en rayos de sol y moviendo la cola al simple sonido de nuestras voces. Nos enseñan a amar sin condiciones y a encontrar la felicidad en las pequeñas cosas.
Así que sí, los perros mueren. Pero antes de hacerlo, nos dan todo lo que tienen. Y por eso su amor permanece con nosotros mucho después de que se han ido.
Brindemos por los perros que viven valientemente, aman profundamente y dejan huellas de patas en nuestros corazones para siempre. 🐾💖