No me explico como algunas veces podemos dejar ir cosas maravillosas por no tener la valentía y determinación de tomar nuestras propias decisiones. Después son los llorares, nadie puede definir tu futuro si no vos mismo.
Por eso mantengo calma, por qué en una racha de cosas no tan bonitas se acumula la bendición. Es seguir trabajando confiado en que llega por qué llega.
Me desperté de golpe por qué sin darme cuenta todo ha venido cayendo donde debe. Manager me motivó con la materia prima; una salida con el sub producto y lo que se viene es aún mejor.
Hay ciertas cosas que bajan mi energía, por más fuerte que sea la enfermedad en mis seres queridos y la impotencia de no saber que hacer me baja de una.