ayer una amiga me contó que el chico por el que tanto sufrió en este tiempo, había vuelto a llamarla. Y me dijo: "no voy a arriesgar mi versión curada por una versión fantasiosa de nosotros" y sentí que elegir la paz en lugar de una fantasía es un poderoso acto de autoestima.
para mí, una de las peores cosas de la vida adulta es tener que recoger los pedazos de ti y tener que guardarlos en el bolsillo y salir a cumplir con tus responsabilidades del día, no importa si estás triste o cansado