Si querés amor, tenés que ser amor. Si querés paz, tenés que dejar de generar guerra donde no hacía falta. No se puede pedir lo que no se practica. La vida no te da lo que pedís, te da lo que sos. Sé aquello que queres tener!
Me parece importante aclarar que todo el mundo nos equivocamos, hacemos daño y necesitamos trabajar en acabar con patrones que no sirven. Y lo que rompe cualquier relación no es esto, sino evitar asumir los fallos, nunca pedir perdón y poner la responsabilidad de la propia conducta fuera de ti. El problema es carecer por completo de autocrítica y a consecuencia destruir a quien te deja entrar en su vida. Para vincularte necesitas tener la valentía de reconocerte como imperfecto y asumir el esfuerzo del cambio. Y no hay otra
Yo sabía vivir sin ti. Antes de conocerte sabía seguir adelante. Después llegaste y aprendí a vivir contigo, a encontrarte en mis días, a imaginar un futuro a tu lado. Pero ahora que te fuiste no sé cómo volver a ser quien era. Me enseñaste a vivir contigo y te llevaste esa vida.
Te amé con una intensidad que jamás imaginé, y por eso aprender a soltarte se ha convertido en el proceso más lento y silencioso de mi vida. Hay días en los que parece que estoy avanzando, y otros en los que una canción, un meme o una tarde lluviosa vuelven a llevarme hasta ti.
Muchas veces me ha tocado contenerme y decirme en silencio: "por favor, no llores", mientras comía, trabajaba o caminaba sola por la calle, intentando seguir adelante como si nada estuviera pasando.
Me agota el proceso de soltar a alguien. No es el hecho de marcharse en sí, sino todo lo que arrastra consigo: el vacío de adaptarte a la falta de esa persona. Toca despedirse no solo de quien amas, sino también de la rutina que compartían y de esos pequeños detalles de su vida