¿Universidades sin Sociología?
La idea comienza a recorrer los campus de EEUU🇺🇸: si una disciplina no garantiza empleabilidad o buenos salarios, quizá debería perder espacio.
The Economist se suma al absurdo: afirma que la caída en la matrícula de sociología y en general las humanidades es una “buena noticia”, porque los jóvenes responden a incentivos… genios.
La tendencia en México🇲🇽 preocupa: en 10 años la matrícula en estos programas ha caído sistemáticamente.
Vivimos entre IA🤖, desinformación, polarización, violencia y crisis de confianza institucional. Es cuando más necesitamos comprender a la sociedad, y cuando menos jóvenes quieren estudiarla.
La Sociología necesita autocrítica: más rigor, pluralidad y menos dogmatismo. Pero eliminarla sería confundir educación con capacitación y empleabilidad con ciudadanía.
La universidad no es un centro de adiestramiento laboral. Es un gimnasio del pensamiento.
Comparto mi artículo en @Milenio
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Encontramos esta nota en nuestro archivo de la @BNUruguay: Rubén Rada decía “antes de irme de este mundo quiero dejar plantada la semilla de lo que es la música uruguaya”.
Se fue el Negro, queda la semilla. Y queda, sobre todo, la alegría de un país que celebra su vida, sus fusiones y su música, para siempre.
@pmenesecamargo Una de las respuestas es que no se parte desde qué formación se necesita. El punto es la efectividad, porque para poder alcanzarla se tiene que ser docente titulado a partir de la modificación del art 69 de la Ley G. de Educación. Ingresan efectivos los que egresan y eligen antes
La #goldenrule del trabajo con #IA: el tiempo que ganamos en captación y procesamiento automático de datos se debe invertir en la verificación. Este artículo amplia la cuestión: las #IA plantean un problema especial de medición ya que los modelos pueden “darse cuenta” de que están siendo evaluados y adaptar su comportamiento. Por eso, los benchmarks o pruebas tradicionales ya no son suficientes. Debemos crear mecanismos estables de verificación independiente, acceso controlado para universidades e institutos públicos, y sistemas confidenciales de reporte de incidentes, similares a los usados en aviación, salud o investigación biomédica.
@cscolari Comparto plenamente. Si las ciencias sociales se quedan en la discusión sobre legitimidades y soberanía, dudo lleguen a tener la potencia de aportar en validez y contextualización metodológica. Y desde ahí innovar en instrumentos y en epistemología.
@pmenesecamargo Es coincidente con la consulta: Reimaginar la educación | UNICEF https://t.co/N992vEqXVA Las comisiones integradas por jóvenes hicieron aportes muy valiosos enseguida de la pandemia y al inicio la transformación educativa. La extensión horaria de los CME es parte de esas ideas
La tapa de @TheEconomist pregunta: ¿podrían las IA ser conscientes?
La inteligencia puede ser artificial. La conciencia, hasta ahora, solo la conocemos en sistemas biológicos.
Que una máquina parezca consciente no demuestra que exista “alguien” allí, sintiendo el mundo. Y aún no sabemos cómo emerge la conciencia del cerebro humano.
Antes de responder si las máquinas pueden ser conscientes, debemos entender qué significa serlo nosotros.
@frascafrasca O la @utu Cuando hay que priorizar la innovación se condiciona a dejar todo como está o a reforzar la protección de los adultos. Prefieren capacitar adultos ya formados en vez de modalidades aceleradas de bachillerato con *cobertura universal*, híbridos y acreditación de saberes
Se puede estar de acuerdo con el uso de la acción afirmativa como mecanismo o no, lo que no se puede es decir que en Uruguay el motivo por el que las grillas de festivales y los premios no tienen mujeres es que no hay artistas suficientes
Es un insulto a la inteligencia
Jóvenes de rehenes: El escritor marroquí Tahar Ben Jelloun: “No entiendo por qué se dejó pasar a decenas de miles de jóvenes hacia Ceuta. Tenemos la policía más potente del Magreb”
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CARMEN ALBANA SANZ: “COMÍAMOS DE LA BASURA. ÉRAMOS LOS MÁS POBRES DE LOS MÁS POBRES”
Carmen Albana Sanz, docente e investigadora uruguaya radicada desde hace 20 años en Barcelona, recuerda una infancia atravesada por la pobreza extrema, el hambre y, sobre todo, la soledad en Los Palomares del Borro. Después de haber repetido en la escuela y escuchar que “no le daba la cabeza”, se convirtió en maestra, obtuvo una maestría y un doctorado en educación emocional y recibió reconocimientos en España por su trabajo docente. Hoy sostiene que las emociones condicionan el aprendizaje, que la violencia también se aprende y que las escuelas necesitan docentes formados y protocolos para trabajar la dimensión emocional de niños y adolescentes.
“La soledad es lo más duro que he pasado”
Sanz recuerda su infancia como feliz pese a las enormes carencias materiales. Su padre sufría tuberculosis y pasaba períodos internado en el Hospital Saint Bois. Su madre, según comprende hoy, atravesaba una depresión y desaparecía durante determinados períodos. Ella y sus hermanos quedaban solos siendo muy pequeños.
“Y creo que la soledad es una de las cosas: el sentirse solo, más que nada, que te levantas y no tienes a nadie al costado. Es muy difícil”.
Para ella, la falta de comida fue menos dolorosa que crecer sin un adulto que funcionara como sostén.
“Y no es la necesidad, porque el hambre, bueno, uno se hace experto en esperar para comer después. Pero la soledad, la soledad es muy puñetera. El sentirte solo, el saber que no te espera nadie en casa, el saber que nadie está por ti, que no hay una persona de sostén ni de referencia. Es complicado. Creo que la soledad es lo más duro que he pasado”.
La vocación que ya estaba en la basura
Con el tiempo terminó Primaria, cursó Secundaria y estudió Magisterio. Mirando hacia atrás, encuentra señales de su vocación docente incluso en aquellos años de extrema pobreza.
“Yo me acuerdo de que iba a la basura, recogía las revistas, recortaba con tijeras, recortaba con los dedos las muñecas y las enganchabas un poco de engrudo o harina, y ahí les hablaba a las muñecas. Y les hablaba como si fueran alumnas”.
También veía en la maestra una figura diferente al mundo que conocía.
“Porque también piensa por un momento que un niño en un contexto tan vulnerable, la única persona extraña, diferente de su círculo, es la maestra. Es el referente. Entonces yo quería ser como ella, idealizaba ser como ella.”
El vínculo como origen y reparación
La docente pone especial énfasis en los vínculos que se construyen durante la primera infancia. Sostiene que no alcanza con satisfacer necesidades materiales si no existe una relación afectiva de referencia.
“Como cuando a veces le decimos a los jóvenes: ‘Yo te pago la luz, el internet, lo tienes todo’. Pero falta el vínculo”.
“En el vínculo es donde se genera el trauma, pero en el vínculo es también donde se cura el trauma”.
Sanz sostiene que las experiencias adversas no determinan de manera irreversible el futuro y recurre al concepto de neuroplasticidad cerebral para fundamentarlo.
“Entonces, por suerte, todas las personas, no importa si seas niño, adolescente, adulto, todos podemos aprender. Se desarrollan nuevas conexiones neuronales diariamente”.
“Un niño con hambre no aprende”
Uno de los principios centrales de su trabajo es que el aprendizaje depende del estado emocional y del contexto en el que vive el alumno.
“Un niño que va a la escuela y está preocupado porque en la casa vino la Policía y se llevó a su hermano o su padre se perdió con su madre o la abuela murió, ese niño no aprende”.
“Un niño con hambre no aprende”.
Sanz recuerda que ella misma esperaba la hora del comedor porque el hambre desplazaba cualquier otra preocupación.
“Yo me acuerdo que eran las 12 y sentía el olor de comida que venía del comedor y le preguntaba a la maestra: ‘¿Cuánto falta para comer?’ Es que no se puede pensar, porque el cerebro se forma en el ambiente, se construye en el ambiente”.
(+) en Montevideo Portal: https://t.co/tw51Tp77NK
Pensé que era una percepción mía, pero coincido totalmente con @mundochristophe: la manteca argentina, en general, es muy mala. Resulta inexplicable en un país con semejante potencial lechero. Deberíamos producir una manteca de mucha mejor calidad. Y también coincido con él en que la manteca uruguaya es claramente superior.
La escuela pública q tanto queremos ya no existe y nunca va a volver a existir.
En aquella escuela, estos problemas no pasaban adentro, xq los q tenían estos problemas estaban afuera.
La otra cara de incluir, es q ahora el afuera, también es adentro.
La escuela necesita cambiar.
Lo viene diciendo @minipetite hace semanas pero si alguien tenía dudas faltaba que hoy saliera Meta a decir que también se le escapó la IA para estar seguros de que es mucho más una estrategia de marketing que cualquier otra cosa
@AbrazoMeme@marcossotouy Estos estudios también son cruciales para identificar la necesidad de cambio por parte del Estado en sus formas de aproximación. Las condicionalidades punitivas no impactan y los instrumentos ineficaces por formalismo y fragmentación. Clave acompañar trayectorias vitales.
@facundofranco Tener el mismo enfoque de convivencia x décadas, te hace creer que cosas como la crisis del 2002 fue importante para pibes que nacieron en en 2010 con padres nacidos a mediados de los 90s.
Me pregunto si el problema no es seguir haciendo lo mismo y esperar resultados diferentes.
@pmenesecamargo 👏Más que necesario pensar por "fuera de la caja" como en este editorial.Las evidencias están pero "el sistema educativo está tan alejado de comprender la gestión del riesgo en la adolescencia y la juventud que logra expulsar estudiantes incluso sin vulnerabilidad socioeconómica"