Que desgracia, viví las 2 en carne y hueso, muy de cerca, y es duro ver como ningún compañero salvó a Messi cuando más lo necesitaba. Sabías que o lo ganaba él o nadie le iba a dar un ataque de hombría y ser el héroe.
Ganó bastante poco Leo para lo que hizo en su carrera.
Nos quiere correr moralmente MIA KHALIFA que lo más tranquilo que hacía para llevar el pan a la mesa era chuparse una pija de cuarenta centímetros y ahora nos pregona la agendita de los países que la quieren colgar de una grúa
Porsupuesto que si. En el momento que Argentina asoma a empezar a mejorar con orden fiscal y buena infraestructura largoplacista para levantar cabeza, nos quieren hacer chantaje emocional con culpa fabricada para volver a agacharnos y hacer políticas de tercermundistas rastreros.
Lo de la carne de burro fue algo que magnificaron para pegarle a un gobierno y ahora lo agarra el mexicano con siete familiares desmembrados por el narco y te carga. Toda de Mengolini.
Duele muchísimo, no lo voy a negar. Pero haber llegado a otra final y dejar la vida en la cancha no se borra con nada. Orgulloso de pertenecer a este grupo que lo dió todo.
Gracias a todos los argentinos por acompañarnos durante cada paso de este Mundial. Nos hicieron sentir su apoyo desde el primer hasta el último día.
Vamos Argentina, siempre 🇦🇷
No hay que olvidarse que este tipo tuvo toda la copa a su papá internado y con miles de cosas externas diciéndose de él y su familia.
Sin embargo jugó el torneo como una leyenda, se agiganta cada día más su mentalidad.
39 AÑOS. Con 39 años este enfermo nos aguantó hasta un alargue de final de copa del mundo, todo después de haber ganado la anterior siendo figura con 35. No somos conscientes.
Los finales no tienen por qué siempre ser felices. A veces, sólo sirven para que miremos atrás y valoremos todo el camino. Y me atrevo a decir que Messi llegó a donde ningún deportista llegó jamás. Es decir, caminó más que nadie.
De estos hijos de puta que se cansaron de limar a la mejor selección de la historia y se subieron al final, no nos vamos a olvidar. Unos hijos de milputa