tiro un facto y me voy:
el peor tipo de hombre no es el infiel, es el que finge ser un buen hombre, pero en realidad es un mentiroso, un manipulador y un maestro en hacerse la víctima.
Que un animalito se acerque a ti porque quiere que lo acaricies se siente tan mágico. Como si te hubiera visto y hubiera pensado: “sí, ahí dentro hay amor”.