El futbolero está en su casa, masticando bronca, llorando, tratando de retomar fuerzas para encarar uno de los lunes más duros de su vida. Acá están los que ven futbol cada cuatro años y mucho no entienden, a veces me gustaría ser uno de ellos.
Que tipo tan cagón es Paredes haciéndole frente a Freitas, un pibe de 19 años.
Después viene el Huevo Acuña a reclamarle y se tira al piso apenas lo toca el cagón de mierda.