"La mano que le da de comer", esa fracesita malparidita y feudal que nos repiten a los empleados eternamente porque nos necesitan serviles y controlados. No, no me das de comer, YO TRABAJO Y ME PAGAS Y CON ESO COMO. No es un regalo.
Sintonicé @RadioTiempo después de mucho sin escucharla y pusieron exactamente la msima tanda de música por la mañana y por la tarde, en el mismo orden... Horrible.