Nadal tiene una de las mejores mentalidades de la historia del deporte. En el escalón de la de Jordan. Vaya absoluto enfermo. Crees que le has matado ocho veces y se levanta.
No es solo la victoria de un entrenador. Es la victoria de una forma de entender la vida.
No es el triunfo de un club. Es el triunfo de un sentimiento.
No es ganar una liga. Es conquistar hoy lo que hace años ni siquiera soñábamos con pelear.
No es el fútbol, ES EL ATLETI.
La liga de la primera vuelta perfecta y la segunda sobreviviendo al más puro estilo Atleti. La liga que dijeron que teníamos ganada en diciembre para poder reventarnos en cuanto pincháramos en marzo.