En cuanto a mi vida; mantengo un perfil bajo, no trato de imitar a otros, no molesto a otros. Mi único enfoque es mi proyecto de vida, y por supuesto: tratar de ser mejor persona cada día que pasa.
Mi versión de la historia ya no importa. La vida siguió, me curé y, lo más importante, aprendí quién merece un lugar en mi mesa y quien nunca volverá a sentarse en ella.