no voy a mentir, no quiero volver a vivir un año cómo este, fueron demasiadas lecciones, demasiado desgaste y una versión de mi que no quiero volver a cruzarme nunca.
Este tigre se llama Maruay.
Lo encontraron deshidratado y con heridas profundas causadas por traficantes.
Hoy, después de ser rescatado en Thailand Wildlife Friends Foundation, juega cada día en la piscina con su balón.
La recuperación de un animal roto empieza así.
Este león no nació así por naturaleza. La cría ilegal los obliga a reproducirse entre padres e hijos, hermanos y hermanas.
El resultado: malformaciones dolorosas y vidas condenadas.