Siempre me ha parecido curioso que, cuando desayuno, me vuelve a dar hambre a las pocas horas, pero si me salto el desayuno puedo pasar gran parte del día sin antojos.
en realidad me encanta limpiar la casa, pero con tres condiciones:
- empezar cuando quiero
- tomarme el tiempo que necesite
- tengo que estar sola en la casa