Como es posible que Abelardo de la Espriella aún no sea presidente y ya comprometió al país con $60.000.000 de dólares ($204.000.000.000 de pesos) para llevar a cabo un empalme que históricamente ha costado $0 pesos a la nación?
Desde el desayuno se sabe cómo va a ser el almuerzo. El saqueo que se nos viene será de proporciones BÍBLICAS.
SOBRE LA DESOBEDIENCIA CIVIL
A propósito del anuncio que hice sobre un llamado a la desobediencia civil, hago un par de comentarios sobre las interpretaciones en algunos medios de comunicación, y las primeras reacciones del entorno de De la Espriella.
Advierto que se deja de lado la esencia del problema: la afrenta a la dignidad nacional. También se busca ignorar el cuestionamiento central. El candidato elegido debe aclarar si es colaborador o agente de un organismo de seguridad e inteligencia estadounidense.
La razón de este silencio es obvia. Lo que buscan ignorar es lo que les genera absoluta molestia. Es lo que precisamente quiero destacar: el inmenso peligro para nuestra soberanía.
Asimismo, intentan asimilar dos decisiones claramente diferenciadas. De un lado, el pronunciamiento sobre las formalidades del proceso electoral. En esta decisión me ratifico.
Y de otro lado, las obligaciones que genera la ciudadanía estadounidense, que son incompatibles para el ejercicio de la Presidencia en Colombia. Se trata de obligaciones, sobre las cuales ya se pronunciaron 20 exmagistrados en una comunicación pública.
Ese es el fondo del problema, que quieren ocultar y eludir.
Por eso en este caso, lo reitero, apelar a la desobediencia civil pacífica tiene toda legitimidad.
Yo voy a seguir diciéndole presidente a Petro solo para que se sigan enojando y sepan que así se vieron todos estos años diciéndole presidente a Uribe.
Dizque “no se burlen del físico de Abelardo” y estuvieron burlándose de Cepeda toda la campaña aun sabiendo por los procesos médicos que él ha vivido, yo es que estos 4 años no voy a soltar al frentón
Necesito con urgencia que llegue ya el 22 de junio, que Iván Cepeda sea presidente y poder tomar un respiro de todo este ajetreo político, porque es increíble que no consiga pensar en nada más que en estas elecciones
Abelardo De La Espriella propone el desmonte del Estado social de derecho y de las instituciones que lo dinamizan. Dice que va a eliminar, privatizar o transferir 121 entidades entre las que se encuentran el ICBF, el ICETEX, la Unidad para las Víctimas, el PAE, el Banco Agrario, el Fondo Nacional del Ahorro, el ICFES, el Centro Nacional de Memoria Histórica, la JEP y la Agencia Nacional de Tierras. Además, dice que va a sacar a Colombia de la CIDH, la ONU y la OEA. Y cómo si fuera poco, afirma que va a gobernar vía 90 decretos que en su mayoría regularían derechos fundamentales, esto saltándose al Congreso y a las Cortes.
Este es el candidato MÁS peligroso que ha enfrentado el país en décadas, viene a arrasar con la democracia, la constitución y el equilibrio de poderes. Los que votan por él diciendo que lo hacen por proteger la institucionalidad simplemente mienten, sus motivaciones son meramente intestinas, están dispuesto a sacrificar la vida republicana del país por puro y llano odio a la izquierda.
Perdón por hablar de política, pero a mí sí me preocupa que un poco de hijueputas que nunca han sabido qué es comer una sola vez al día o sobrevivir con lo mínimo, quieran gobernar pensando en los ricos y quitándoles los derechos a la clase trabajadora.