Te amo, Latinoamérica. Algún día estaremos llenos de gente que te ame de verdad y que no quiera entregarte a EE. UU. con la excusa de que “son una potencia mundial y pueden ayudarnos” y bla, bla, bla. Mientras tanto, a resistir y a cuidarnos entre nosotros...
Soy lo suficientemente madura para admitir que a veces soy una persona difícil. Sobrepienso todo, actúo con impulsividad y puedo ser complicada de entender. Soy sensible a otro nivel y necesito paciencia, pero también sé que mi amor no se compara con el de nadie.
Puede ser ladrón, traficante, violador, asesino, pero si dice que ama a Dios, los evangélicos lo eligen, aun cuando se aleje totalmente de las enseñanzas de Jesús, que ellos mismos enseñan en sus iglesias.