Uno puede tener a la madre enferma y no la abandona a la espera de que el doctor haga lo que corresponde.
Aunque uno no pueda hacer mucho, aunque uno casi que estorbe, urge el deber moral y humano de acompañar a la persona que sufre y que uno aprecia.
Pretender que a quien le duele esto se mantenga lejos es cruel.
Así quedo el mural con más de 20.000 tapas de botellas del Santo Cristo de La Grita en el Santuario del Edo. Táchira!
Más de 5000 personas participaron en la obra ¡GRACIAS!