Como de miserable hay que ser para llamar “numerito” a condenar el asesinato de niños y civiles en Palestina.
Además, si de verdad quieres usar al colectivo LGTB como argumento dejad de pactar con quienes les quieren arrebatar todo en España.
Dais vergüenza.
La solución es sencilla. Despedirse con cariño a las 8 de la mañana del día siguiente a la primera guardia. Que el buen rollo y las cosas chulas dependan de pringar al día siguiente de una guardia quiere decir que no hay buen rollo ni cosas chulas, sino sumisión en modo cuqui.
En mi infancia siempre pensé que los adultos exageraban cuando decían “si no es una cosa, es otra” pero ahora como adulto puedo confirmar que efectivamente; si no es una cosa, es otra.