Detrás de ese "no me pasa nada" puede que esté lo que te dijo y no escuchaste, lo que hizo y no valoraste, todas esas veces que te necesitó y no estuviste.
Desilusión, es como lo llaman.
Si te está costando últimamente, intenta tenerte paciencia. Si vas un poco más despacio que de costumbre, no te lo reproches. A veces es necesario ir más algo más lento. Pero no pares, no abandones, no te rindas nunca. Sigue queriendo porque vas a poder. Sigue siempre adelante.
Amistad es entender que aunque ya no nos veamos todos los fines de semana seguidos, si me dices que no estás bien, te diré que tardo diez minutos en llegar y al final tardaré cinco.
Hay veces que no necesitas consejos, ni soluciones. Hay momentos en los que solo necesitas ser escuchado, que te acompañen, que te abracen.
Y eso es todo lo que te hace falta.