Venimos de hogares rotos, del barrio e historias tristes. No estamos luchando para impresionar o competir con nadie. ¡Solo queremos cambiar la historia para nosotros y nuestra gente.
A toda la gente que ahora esté escribiendo o dibujando o haciendo una película o componiendo una canción o planeando una danza o inventando un universo: gracias infinitas. Porque en un mundo empeñado en destruir todo esfuerzo creativo, ustedes son la diferencia y la esperanza.
Que año tan difícil cómo para salir de él sin aprender a valorar la lealtad de una buena amistad, el privilegio de tener una familia sana y completa, la fortaleza de un verdadero amor y la importancia de abrazar cómo si fuera la última vez.