Wilmer Antonio Cruz, conocido como “El Topo de La Guaira” ha sido secuestrado por el régimen de Delcy Rodriguez.
Logró rescatar a más de 60 personas sin recibir ayuda oficial. Tras animarse a denunciar ante la prensa fue desparecido a las pocas horas.
Esto es INHUMANO.
@Consulares_VE Saludos. Mi trámite de Certificación de Datos Consulares (Titular: Yohanny Cuevas, C.I. 14.696.166) lleva un mes con estatus 'En espera de firma', pero ya recibí el correo de remisión sin el adjunto. Solicito apoyo para la liberación del PDF. Gracias.
Carta abierta a Lester Toledo:
He visto con inquietud tu regreso a Venezuela. Y para cualquier venezolano en el exilio, ya de por sí eso representa un hecho importante, simbólico y profundamente emocional.
Ahora bien, precisamente porque eres un operador político con experiencia, no logro entender muchas de las cosas que han ocurrido estos días.
El interinato ocurrió en 2019. Estamos en 2026. Han pasado años suficientes para aclarar posiciones, asumir responsabilidades, marcar distancia o rendir cuentas políticas sobre aquella etapa.
Por eso cuesta entender por qué hacerlo ahora. Y más aún, por qué hacerlo justo después de volver a Venezuela.
No logro comprender por qué, en medio de un país agotado emocionalmente, fragmentado políticamente y profundamente desconfiado de toda su dirigencia, decides abrir este debate de esta manera y en este momento.
Porque independientemente de si alguien cobró dinero o no, todo lo que fue Voluntad Popular estuvo completamente involucrado en el proyecto del interinato. Eso es una realidad política e histórica. Todos los principales partidos opositores apoyaron ese proceso en nombre de la unidad y del cambio democrático.
Y todavía hoy millones de venezolanos sienten que nunca hubo suficiente transparencia sobre muchas cosas de aquella etapa.
Pero justamente por eso la pregunta sigue siendo la misma: ¿Por qué ahora?
¿Por qué abrir públicamente esta distancia política en un momento donde se habla nuevamente de unidad nacional?
Más aún cuando el evento en Panamá buscaba precisamente proyectar cohesión alrededor del liderazgo de María Corina Machado, liderazgo que hoy muchos venezolanos consideran debe estar por encima de las viejas estructuras partidistas y de las disputas internas del pasado.
Y aquí hablo desde lo personal: yo no quiero volver a ver a ciertos sectores políticos intentando convertirse nuevamente en protagonistas de procesos que ya no les pertenecen. Siento que este momento exige apoyar, no competir por espacios ni revivir guerras internas.
Porque sinceramente, los venezolanos estamos cansados.
Cansados de peleas internas. Cansados de pases de factura. Cansados de la falta de transparencia. Cansados de que la unidad muchas veces parezca más una negociación de cuotas de poder que un verdadero proyecto de país.
La única manera de reconstruir confianza es que cada quien asuma lo suyo con claridad y honestidad.
Te dejo esta reflexión con respeto, pero también con la sinceridad de un venezolano que, como millones más, sigue intentando entender muchas cosas de nuestra dirigencia política.
Y ojalá algún día podamos pasar la página de verdad. Y volver a ser libres.
Noelia Izarza.
🧵 Hay algo del caso de Víctor Quero que no me deja en paz.
Y no, no es solamente la muerte.
Es todo lo que vino después.
Porque mientras una madre de más de 80 años recorría cárceles, fiscalías y tribunales buscando respuestas… el Estado ya sabía que su hijo estaba muerto.
Y aun así le siguieron mintiendo.
Eso no puede pasar normal. No puede convertirse en otra noticia más que la gente lee, se indigna cinco minutos y después olvida, porque aquí no estamos hablando de un “error administrativo”, como seguramente algunos intentarán vender.
Aquí hubo demasiada gente callando al mismo tiempo.
Demasiada gente moviendo papeles.
Demasiada gente negando información.
Demasiada gente sosteniendo una mentira.
Y eso es justamente lo que más me perturba de este caso.
Porque para que una persona desaparezca durante meses no basta un funcionario.
Hace falta toda una maquinaria funcionando.
✔️Alguien se lo llevó.
✔️Alguien recibió el expediente.
✔️Alguien negó información.
✔️Alguien mantuvo abierto un proceso judicial.
✔️Alguien registró un fallecimiento.
✔️Alguien enterró el cuerpo.
Y aun así, meses después, organismos oficiales seguían diciéndole a Carmen Navas que su hijo estaba en El Rodeo.
Piénsenlo bien un segundo.
Según la propia versión oficial, Víctor murió el 24 de julio de 2025.
Pero en octubre todavía le decían a la madre que estaba recluido.
O sea… mientras ella lo buscaba vivo, el Estado ya lo había enterrado.
Y honestamente, mientras más uno piensa en eso, más monstruoso se vuelve.
Porque esto ya no es solamente la tragedia de una familia.
Esto habla de algo mucho más oscuro: la normalización de la crueldad burocrática.
Ese mecanismo frío donde nadie responde, nadie sabe nada, nadie firma nada, pero al final todos participaron un poquito.
Y así es como terminan desapareciendo personas dentro de sistemas completos.
Lo más duro del caso Víctor Quero no es solamente la muerte bajo custodia.
Es la sensación de que después vino una maquinaria entera dedicada al ocultamiento.
Como si el expediente importara más que la vida humana.
Como si lo verdaderamente urgente fuera sostener la ficción.
Porque incluso muerto, Víctor seguía atrapado dentro del sistema.
Y mientras tanto, una madre anciana iba de oficina en oficina rogando respuestas.
Hasta la imagen final parece sacada de un país roto:
una tumba sin lápida.
Una hoja de papel.
Una fecha dudosa.
Silencio.
Así termina un ciudadano cuando un Estado pierde completamente el límite moral.
Reducido a un trámite.
Y por eso este caso no puede quedarse solamente en indignación momentánea.
Porque cuando todo esto pasa y nadie responde, el mensaje que queda es aterrador: que en Venezuela alguien puede desaparecer física, legal y administrativamente… y que al final no pase nada.
Por eso hay que seguir hablando del caso. Hay que seguir nombrándolo. Hay que seguir señalando responsabilidades.
Porque aquí no hubo un solo culpable.
Hubo una cadena completa.
Y mientras más se revisa el caso… más nombres empiezan a aparecer.
#LosHilosDeMelania
@AlexaGomezDos Más ciego el que no quiere ver, mira nada más el mega cambio de la hermana maquiavélica y todo su Combo! Han cambiado color, forma, actitud, tono de voz, y hasta vestuario. Todo un cambio total para hacer notar que el malo sólo ha sido otro. Hasta el diablo guardó el uniforme 😆
Me llega el caso del Dr. José Alberto Villegas Jiménez y quiero contarlo bien, porque no es un caso simple y tampoco es normal.
José Alberto es médico anestesiólogo.
En 2023 participó en una cirugía capilar en la que ocurrió una complicación médica grave.
Esto es clave decirlo desde el inicio:
👉 no fue un hecho intencional,
👉 no fue un ataque,
👉 no fue un delito premeditado.
Aun así, el médico fue detenido el 8 de junio de 2023.
Hoy lleva más de dos años y medio privado de libertad, sin sentencia firme, en un proceso que, según la propia ley venezolana, debía llevarse en libertad mientras se investiga, por tratarse de delitos que no ameritan prisión preventiva.
¿Por qué este caso no se ha tratado como cualquier otro?
Porque la persona afectada por la cirugía es familiar directo de Elvis Amoroso, una figura clave del chavismo, con enorme peso político e institucional.
Cuando un caso toca a alguien del poder, la justicia deja de funcionar de forma normal. Y este proceso es un ejemplo claro de eso.
Durante ocho meses, el caso estuvo prácticamente paralizado.
Ocho meses de espera.
Ocho meses preso.
Finalmente se dio apertura a juicio, pero ocurrió algo más:
👉 cambiaron al juez del caso,
👉 y el proceso prácticamente volvió a empezar.
El Dr. Villegas tuvo que presentar nuevamente todo, como si el tiempo detenido no contara, como si no llevara ya más de dos años preso sin condena.
En la última audiencia, el juez hizo una propuesta:
una reducción del 33% de la pena si José Alberto aceptaba los hechos y asumía lo que se le imputa.
Él no aceptó.
No aceptó porque eso implicaba declararse culpable de algo que sostiene no haber cometido, en un caso que él y su defensa consideran una complicación médica, no un delito penal.
Hoy el caso tiene nueva audiencia fijada para el 12 de febrero.
Y aquí está el punto de fondo:
José Alberto ya ha pasado más de 30 meses preso, un tiempo que incluso alcanza el mínimo de la pena que se contempla para uno de los delitos imputados, sin que exista sentencia.
Eso no es justicia.
Eso es pena anticipada.
Este no es un caso de militancia política.
Es un caso de uso del sistema judicial cuando el poder está involucrado.
Cuando la cárcel se usa como presión.
Cuando se negocia la libertad a cambio de aceptar culpas.
Cuando la ley se aplica distinto según el apellido.
Hablar de esto es necesario.
Debido proceso. Revisión urgente del caso. Justicia para quien hoy está pagando sin haber sido condenado.
¿Quién manda aquí, Delcy?
Hay algo que no cuadra, @delcyrodriguezv.
Y no es un detalle menor.
Hoy ocupas la Presidencia encargada, aunque sea un cargo lleno de ambigüedades y, en teoría, eso implica mando. Decisión. Capacidad de hacer que las órdenes se cumplan.
Pero lo que se ve en la práctica es otra cosa.
Porque mientras hacia afuera se vende el relato de excarcelaciones, de gestiones en marcha, de “procesos que avanzan”, la realidad es esta:
las boletas de excarcelación están emitidas desde hace semanas y los presos políticos siguen presos.
Aclaremos algo desde el principio:
no estamos hablando de “libertades”.
Estamos hablando de boletas de excarcelación ya firmadas, selladas y emitidas que no se ejecutan.
Y cuando una boleta emitida no se cumple, el problema ya no es jurídico.
Es político.
Es de poder real.
Aquí es donde la pregunta se vuelve incómoda: ¿a quién estás obedeciendo tú, Delcy?
Porque mientras tu hermano @jorgerpsuv sale públicamente a anunciar excarcelaciones, a inflar números, a vender una narrativa que no se materializa y que además ya muestra señales claras de puerta giratoria, en los estados ocurre exactamente lo contrario.
La información que me llega desde dentro del PSUV, desde regiones distintas, desde circuitos judiciales diferentes, es coincidente y ya no se dice en voz baja:
las órdenes se giran…
pero las contraórdenes también.
Y todos saben de dónde vienen.
En los estados ya no hay confusión ideológica ni dudas administrativas. Hay una frase que se repite con cinismo brutal:
“Hasta que él no dé la orden, aquí no se suelta a nadie.”
Y ese “él” tiene nombre y apellido:
@dcabellor.
El sádico del Furrial. El mión. El enfermo de poder.
El que disfruta el castigo prolongado.
El que frena las excarcelaciones a propósito.
Entonces volvemos a ti, Delcy.
Porque cuando desde afuera se te exige cumplir, cuando se te pone un escenario claro, incluso incómodo,
y cuando desde adentro Diosdado Cabello ordena aguantar, frenar, retrasar…
tú decides aguantar.
Y ahí la pregunta ya no es retórica:
¿ Quién manda en tu cabeza?
¿Quién manda en el PSUV?
¿Quién manda realmente en Venezuela?
Porque no es el TSJ.
No es la presidenta del TSJ.
No es la Sala de Casación Penal.
No es el fiscal general que posa de valiente en Twitter.
Todo eso es escenografía.
El que tiene el control del partido, de los gobernadores, de los organismos de seguridad y del sistema judicial no es una presidenta encargada ambigua ni un hermano parlanchín que anuncia cosas que no pasan.
Es el mismo de siempre.
El enfermo que decide cuándo se libera…
y cuándo se hace sufrir un poco más.
Y ahí quedas tú, Delcy:
obedeciendo hacia adentro,
desobedeciendo hacia afuera,
vendiendo una autoridad que no ejerces y cargando con el costo político de un poder que no controlas.
Porque si no mandas ni en el cumplimiento de boletas ya emitidas,
si no logras que te obedezcan jueces ni gobernadores, si tu hermano anuncia excarcelaciones que nunca ocurren…
entonces no eres poder.
Eres fachada.
Y las fachadas, cuando el edificio empieza a caerse, son siempre las primeras en romperse.
Así que acláranos algo, Delcy.
No por cortesía, sino por realidad política:
¿La presidenta eres tú…
o es Diosdado Cabello?
Porque hoy, lo único claro,
es que sin su orden, no sale nadie.
#LosHilosDeMelania
@SenRickScott@RepMariaSalazar@RepCarlos@MarioDB
Hola camarada @delcyrodriguezv, me preguntan desde la Casa Blanca, dónde quiere que se le depositen los 50 millones de dólares por la entrega de Maduro.
Gracias por su cooperación, continúe con puño firme, su exilio dorado está a la vuelta de la esquina con los 25 millones adicionales por entregar a Diosdado.
Que agridulce es todo esto, tanto esperar por una transición y lo único que se ve es que sólo quitaron la punta del iceberg. Toda la cúpula chavista (la peor) de todas continúa en el poder. Realmente habrá un cambio? Que pasará con los que violaron los DDHH de los venezolanos?