No es sorprendente ver las mismas prácticas corruptas de siempre. Lo realmente sorprendente es ver cómo quienes la critican son parte de ellas.
Es una vergüenza.
Cuando niño me entristecia no tener algunos juguetes o ropa para esta fecha, ahora lo que me entristece es saber que puede ser la última navidad con cualquier amigo, familiar o conocido.