𝟱𝟬 𝗮𝗻̃𝗼𝘀 𝗱𝗲𝘀𝗽𝘂𝗲́𝘀, 𝗥𝗼𝘀𝗮 𝘆 𝗖𝗮𝗿𝗹𝗼𝘀 𝘃𝘂𝗲𝗹𝘃𝗲𝗻 𝗮 𝘀𝘂 𝗯𝗮𝗿𝗿𝗶𝗼 𝗲𝗻 𝗧𝗿𝗲𝘀 𝗱𝗲 𝗙𝗲𝗯𝗿𝗲𝗿𝗼.
Este año el Equipo Argentino de Antropología Forense encontró sus restos en la Loma del Torito, La Perla, Córdoba.
#sonsincuenta#50años#24deMarzo
Messi y Maradona jugaron en diez de los últimos 12 Mundiales. Es el adiós a una época en la que abuelos, padres, hijos y nietos disfrutamos de un privilegio increíble durante casi 45 años. Ya llegará un heredero -o eso queremos- pero ahora es tiempo de orfandad. Y agradecimiento.
La Plaza Villa Santa Rita, al oeste de CABA, es un gran ejemplo de vecinos organizados usando datos duros (en este caso, el Atlas de Espacios Verdes) para legitimar la validez de sus reclamos https://t.co/pcgoAyHiJq
El mejor homenaje al gran Negro Rada lo encontré acá. En manos de la hinchada de San Lorenzo. Que locura estos tipos. Se bancaron que les roben la cancha. Se bancaron que los presidentes hagan de las suyas. Se bancaron entrenadores clase b y jugadores clase c. Sin embargo siguen yendo y yendo. Y cantan sin parar. Y se contagian entre ellos. Mis respetos para esta tremenda hinchada. Mi gratitud eterna para con Rada, uno de los máximos exponentes de la cultura latinoamericana.
Lo voy a explicar lo más fácil que pueda:
alimentar el odio al extranjero hasta el punto de que los dos lados de la grieta coincidan en defender “lo nacional” frente al “ataque de afuera” es exactamente lo que hizo Videla
(y lo que ahora le conviene al Gobierno)
Nos va a llevar un tiempo, porque perder una final duele, y al dolor hay que darle su lugar. Pero un día nos vamos a despertar y nos vamos a acordar, sobre todo, de las cosas increíbles que hizo Messi en su atardecer, y de lo que sufrimos con Cabo Verde, y de cómo resucitamos en 12 minutos en octavos, y de los goles de Julián y Lautaro contra Suiza, y de cómo se lo dimos vuelta a los ingleses en la semifinal. Y vamos a darnos cuenta de que hicimos un Mundial increíble, y todo mientras teníamos que bancarnos a un montón de imbéciles que hablaron hasta por los codos, imbéciles que no tienen ni idea de fútbol ni de nuestro modo de ser y de actuar, tejiendo teorías conspirativas que nos indignan, pero en el fondo deberían causarnos gracia.
Los más grandes ya lo vivimos en Italia 90: hay Mundiales que no te dejan una estrella más en el pecho, pero alimentan tu Historia.
Así que gracias, Selección Argentina. Un abrazo grande y gracias por todo.
Javier Milei llama “termos mononeurales” a los jugadores de la selección argentina que este domingo jugarán la final del Mundial frente a España. Todo porque después de ganarle a Inglaterra desplegaron una bandera reivindicando que “Las Malvinas son argentinas”
-Tuvieron un gesto al final con la bandera de Las Malvinas son argentinas, la sacaron en medio de la cancha y reivindicaron que son nuestras
-No podíamos fallarle al pueblo argentino
Se fue Beba, mi vieja, la persona que me enseñó a amar y ser solidario. Aprendí con ella a dejar todo por el otro. Beba siempre estaba, siempre ayudaba, siempre pensaba en los demás. Un familiar, un vecino, los nietos, un desconocido que pasaba por la puerta y le daba charla. Si salía por Caseros, por el barrio, y tardaba en volver, era porque se quedaba hablando con alguien. Cuando lo contaba a veces ni sabía el nombre. “Me quedé con la de la otra cuadra de la plaza… la que tiene el hijo alto… esa que es tan simpática”, te decía. Y andá a saber quién era. No hay persona que se la haya cruzado en su vida que no haya conocido su sonrisa. La mantuvo hasta el final.
Sabías siempre que Beba te iba a ayudar. Que primero ibas a estar vos y después ella. Vivió para los demás. También para sus nietos. Siempre tenía algo para ellos, siempre los pensaba, les cocinaba, pizzas, milanesas, buñuelitos. Les hacía regalos, chistes, siempre con buen humor, con alegría.
Osvaldo, mi viejo, fue su vida. Y empezó a irse cuando se fue él. Tuvo todo nuestro amor de vuelta. El cuidado paciente de mi hermana Silvina. El de Nico y Flor. El de Adrián, que le cocinaba. El amor de sus hijos, sus nietos y bisnietos. Sé que estaba rodeada de ellos cuando se fue. Y que también descansa de sus dolores.
Me tocó despedirla a la distancia. Decirle que la amo. Estoy roto. Una vida entera juntos para tener que despedirnos así, de lejos, es muy injusto. Pero es lo que es. Y sé lo feliz que era al verme acá. Extrañé los abrazos de los que están allá, los de mis hijos sobre todo. Pero estoy junto a un grupo de amigos que me abrazaron y me contuvieron. Igual que lo hicieron mis hermanos.
No sé ahora cuánto me importa todo esto, pero estoy acá. Sigo adelante por el impulso que ella misma me daría. Me da. Haciéndole caso a sus retos como cuando la llamaba y le decía que la iba a ver. “Dejate de joder -me respondía-, no vengas hasta acá”. Mentía, le gustaba que fuéramos y que fuéramos todos. Si no conocieron a Beba no saben lo que se perdieron. Yo que la tuve como madre, hermosa y alegre, la voy a extrañar mucho, demasiado, pero voy a quedarme con haberla tenido. Y haberla vivido. Volá alto, ma, te amo.
Mi viejo me hizo de Racing y mi vieja quizá me hizo periodista. Era la que me leía los diarios, las páginas deportivas, antes de dármelo. Era su costumbre cuando yo era chico, lo hojeaba, y me leía en voz alta los títulos. Siempre me acuerdo dos títulos que me dio y me pusieron felices: “Goycoechea va atajar en Racing” y “Maradona es el nuevo técnico de Racing”. Era ella la que venía del kiosco de diarios con todo lo que hubiera salido de fútbol. Compraba El Gráfico todas las semanas, pero también la Sólo Fútbol, la Súper Fútbol, la guía de la Sólo Fútbol y la guía de la Súper Fútbol, y por supuesto la revista Racing.
Tenía tanta confianza con los diarieros -con cada uno de los que tuvieron la parada de Mármol y Mitre, en Villa Parque- que a veces le daban cosas para que me las trajera y, recién si me interesaba, me las comprara. Aparecía con revistas, coleccionables, suplementos especiales, alguna que otra publicación rara, y entonces yo me pasaba el día leyendo de fútbol y ella sentía que cada centavo que gastaba valía la pena. Me educó en el periodismo deportivo.
Si no hubiera sido por todo eso que hizo mi vieja en ese tiempo, yo no estaría hoy acá, en Atlanta, Estados Unidos, a punto de cubrir un Argentina-Inglaterra, semifinales del Mundial. Y tal vez tampoco entendería de qué se trata todo esto.
Mi carta a @Andres_Burgo desde Atlanta en @tiempoarg
https://t.co/wg8vr8XGUa
A 49 años del 1º de julio de 1977, les invitamos a sumarse a un recorrido por los espacios de memoria de #VillaBosch que culminará con la señalización del Pasaje de los Sueños Compartidos.
📍Sábado 27 de junio, 10 hs en el Grupo Scout San Francisco de Asís (J. María Bosch 1150)
Há uns anos vi a Argentina trocar cinco passes curtos junto à linha, talvez contra a Croácia, talvez contra a Holanda ou até antes, e tive a sensação estranha de reconhecer uma coisa que o futebol moderno se tinha esforçado por nos convencer que já não existia. A bola não avançava ainda. Ficava ali, presa a dois ou três corpos, num pequeno atraso deliberado, como se recusasse a obrigação contemporânea de se tornar logo progressão, métrica, vantagem territorial.
É a Argentina de Menotti, da Scaloneta, de Aimar e Manna, de Messi, do toco y me voy, da pausa, do corta-luz. É a magia do enganche e dos criativos contra o império da força, da velocidade, dos dados e da optimização. O húngaro @Jozsef_Bozsik
chamou-lhe, com razão, “a última equipa de futebol”, numa era em que, como nos profetiza, evocando Mark Fisher, o bom velho @stirling_j , parece ser mais fácil imaginar o fim do mundo do que o fim do sistema posicional.
A globalização futebolística operou uma arrepiante desterritorialização do modelo de jogo, desde a academia até ao campo. Neste Mundial isso está evidente. Todos parecem ter aprendido a falar com o mesmo sotaque neutro: a mesma educação da jogada, a mesma saída a três, o mesmo duplo pivô, os mesmos extremos fixos, os mesmos laterais por dentro, as mesmas zonas ocupadas com zelo, os mesmos mapas, os mesmos relatórios. Sentamo-nos à frente da televisão e vemos a mesma gramática limpa e abstracta aplicada a corpos, histórias e culturas diferentes, com a bola a passar por estações previstas e o jogador a cumprir, muito direitinho, a pequena liturgia da posição.
A Argentina promoveu um retorno às suas raízes, a um modo de jogo que começa no potrero, no bairro, na cumplicidade dos jogadores que aprendem a reconhecer-se antes de obedecerem ao desenho. E fê-lo sem fingir que o presente não existe: a análise, o vídeo e a preparação estão lá, mas não chegam para confiscar o instante. O jogador aproxima-se, espera, toca e oferece-se, infere o tempo do outro antes de consentir a ordem do campo. A bola deixa de ser apenas uma circulação temporizada entre espaços para voltar a tornar-se numa conversa entre jogadores.
Há então um nostos rumo a um entendimento histórico e sociocultural da bola, relocalizando as relações afectivas entre os jogadores no seu devido contexto. A equipa não aparece como soma de funções, mas como comunidade de gestos, memórias e cumplicidades. Uma forma de jogar que ainda reconhece o improviso, a pausa, a hesitação, a parede, a diagonal e o encontro como parte essencial do jogo.
O tempo canonizou o atleta impecável; convém aqui distinguir o milagre da ginástica. Há uma santidade de ginásio, vontade e penitência que encanta multidões e vende mais suplementos. Mede-se a fome, vigia-se o sono, educa-se o músculo, corrige-se a alma ao espelho e entra-se em campo com a compostura de quem vai disputar um Mister Olympia contra Ronnie Coleman. Bonito, edificante, exemplar. Uma monotonia com jejum intermitente.
O futebol começa noutro sítio, longe da perfeição: no instante em que a bola descobre um corpo mais disponível ao assombro. O jogador torna-se protagonista e vemos que joga, como nas palavras do grande Eduardo Galeano, “pelo puro prazer do corpo que se lança na proibida aventura da liberdade”.
E sim, Messi é levado ao colo. Por Deus.
Tomense un momento para leer la declaración del DT de Argelia, rendido a los pies de Messi, pero con conceptos que no suelen escucharse.
🗣️ Vladimir Petković:
“Llegamos a este partido con un plan, con disciplina y con convicción... pero a veces el fútbol te pone enfrente a un jugador capaz de destruir la mejor preparación con un solo toque de pelota.”
“Lo que produjo Lionel Messi esta noche no fue solamente una gran actuación; fue una clase de fútbol dictada por una de las mentes y talentos más grandes que haya visto este deporte.”
“Les decís a tus jugadores que se mantengan compactos, concentrados, que no le den espacios... y aun así encuentra la forma de crear magia donde no debería existir.”
“Lo más frustrante es que podés hacer muchas cosas bien en defensa y aun así terminar sufriendo, porque ve pases, movimientos y oportunidades que nadie más en la cancha es capaz de ver.”
“A los 38 años, la mayoría de los futbolistas hablan de retirarse, administrar minutos o bajar el ritmo. Messi sigue definiendo partidos de Mundial, rompiendo récords y haciendo que defensores de élite parezcan impotentes.”
“Miré a mi banco después de su tercer gol y había una sensación de incredulidad en todos. No porque estuviéramos perdiendo, sino porque estábamos presenciando algo especial que quizás no vuelva a repetirse.”
“La gente hablará del hat-trick, de los récords y de las estadísticas, pero lo que más me impresionó fue la autoridad. Controló el partido como si el juego se moviera a la velocidad que él decidía.”
“Me tocó enfrentar a grandes jugadores a lo largo de mi carrera, pero esta noche fue diferente. Esta noche se sintió como si la historia del fútbol se hubiera detenido durante noventa minutos para recordarle al mundo exactamente quién es Lionel Messi.”
“El mensaje está pero se necesita conocer el código para descifrarlo. Para una persona que los escucha por primera vez, las letras NO DICEN NADA", eso decía la Dirección de Inteligencia de la Policía de Buenos Aires de sus letras.
El Indio Solari murió hoy a los 77 años.
“La personalidad más apta para la supervivencia será el psicópata. Son héroes urbanos q no han tenido éxito en su relación con los demás. Es una vanguardia q en el siglo XXI podría ser la expresión central de la naturaleza humana”. Decía el Indio en 1986. https://t.co/88SHuxADHu