Qué bueno que es ya es Día de las Madres, no podía esperar a que mi hijo me regalara una hoja llena de pintura y unas flores llenas de brillitos a lo pendejo.
— Ninguna mamá, nunca.
Qué bueno que es ya es Día de las Madres, no podía esperar a que mi hijo me regalara una hoja llena de pintura y unas flores llenas de brillitos a lo pendejo.
— Ninguna mamá, nunca.