Cada gol de Leo, a muchos, nos sigue acercando al niño que fuimos y ya nos somos. Leo Messi es el anclaje a un yo que ya no existe, pero en el que él permanece.
Es impresionante como el Pollo, Latorre, seguramente todos ustedes y yo gritamos “no” cuando enganchó y no le pegó un fierrazo.
Qué cosa hermosa el balonpié.
Nunca hacerse cargo de nada. Gente estúpida, lo miran estúpidos. Hablen de lo que saben manga de tarados, hablen de petes, de culos, de tetas, no se hagan los periodistas