Autodidacta independiente. Librepensador, intolerante con los intentan vendernos mentiras por verdades. Intolerante con los ISMOS, peronismo, fascismo,comunismo
en el Artículo 29, inhabilitados a perpetuidad para ocupar cargos públicos y excluidos de los beneficios del indulto y la conmutación de penas.
Tendrán las mismas sanciones quienes, como consecuencia de estos actos, usurparen funciones previstas para las autoridades de esta
Cuando pones límites sos un facho según algunas ideologías, pero no importa, ya está, escuchen a éste señor que hasta me atrevo a decir que está más acertado que algunas psicólogas de ésas que se reciben y no entendés como.
El problema siempre radica en el hogar.
La sátira del ferrocarril negativo es una de las formas más claras en que Bastiat ridiculiza la idea de que el simple movimiento económico equivale a riqueza. Imagina una línea férrea que podría unir directamente dos ciudades, reduciendo costos, tiempo y esfuerzo. Pero alguien propone interrumpir el trayecto en una ciudad intermedia para obligar a descargar la mercadería, contratar trabajadores, alquilar depósitos, usar carretas, cargar nuevamente los bienes y recién después continuar el viaje. A simple vista, parece que hay más actividad: más manos trabajando, más comercios moviéndose, más servicios alrededor del obstáculo. Pero ahí está precisamente el absurdo: no se ha creado riqueza; se ha creado una traba.
Bastiat muestra que no todo trabajo adicional es progreso. Si una tarea podía hacerse de manera más rápida, barata y eficiente, obligar a hacerla de modo más lento no mejora la economía: la empobrece. El error consiste en mirar solo lo visible: los cargadores contratados, las posadas llenas, los depósitos funcionando, los comerciantes de la ciudad intermedia beneficiados. Pero lo invisible es mucho más importante: el tiempo perdido, el encarecimiento del transporte, la mercadería que llega tarde, los consumidores que pagan más y los recursos que podrían haberse usado en actividades realmente productivas.
La enseñanza es directa: un obstáculo artificial puede generar ocupación, pero no genera prosperidad. El político, el burócrata o el proteccionista ven “actividad económica” donde en realidad hay desperdicio. Celebran que algo se vuelva más difícil porque eso obliga a más personas a intervenir, pero olvidan que la riqueza no nace del esfuerzo inútil, sino de la satisfacción de necesidades con el menor costo posible. Si multiplicar trabas fuera fuente de riqueza, entonces cuanto más roto, lento y absurdo fuera un sistema, más próspera sería una sociedad. Y eso es exactamente lo que Bastiat lleva al ridículo.
Por eso esta sátira sirve para entender muchas políticas modernas: regulaciones innecesarias, permisos absurdos, burocracias interminables, proteccionismo, intermediaciones obligatorias y trabas que encarecen todo en nombre del “trabajo nacional” o del “movimiento económico”. Bastiat obliga a mirar más allá de la primera impresión: no importa cuántas personas parezcan beneficiarse por la traba; la pregunta correcta es si esa traba aumenta la riqueza real o simplemente reparte costos ocultos sobre todos los demás.
En el fondo, el ferrocarril negativo enseña que la economía no se mide por la cantidad de obstáculos superados, sino por la cantidad de obstáculos eliminados. La civilización progresa cuando reduce fricciones, baja costos, acorta tiempos y libera recursos para fines más valiosos. Convertir una solución eficiente en un laberinto de demoras no es desarrollo: es pobreza organizada con apariencia de actividad.
LA HISTORIA DESCONOCIDA DE COMO LOS PRODUCTORES ARGENTINOS SE QUEDARON CON GRAN PARTE DE LA CUOTA SIN ARANCEL DE MIEL DE LA UNIÓN EUROPEA. Quizás escuchaste la historia. Empezó a regir el acuerdo con la Unión Europea (UE) que logró cerrar @pabloquirno y que ofrece cupos de acceso sin aranceles a una serie de productos. Resulta que nuestros productores de miel, básicamente, coparon toda la cuota del Mercosur en cuestión de horas, ni bien se abrió el cupo. ¿Cómo ocurrió eso? ¡Te contamos la historia!
El personaje central de la historia de Pablo Lavigne (@PALavigne83) Secretario de Coordinación de Producción del @MinEconomia_Ar que el ministro @LuisCaputoAR tuvo el buen tino de poner en ese lugar. Si lo ven en la calle saludenlo, felicítenlo, es un funcionario del que tenemos que estar orgullosos.
¿Por qué digo que @PALavigne83 fue importante? Porque se dio cuenta de una cosa que le iba a permitir a nuestros ágiles productores actuar con rapidez. Lo explico. Una vez que tenes un beneficio arancelario como el que nos da el tratado, tenes que certificar que el producto es de la zona que tiene el beneficio. Para ello la UE permite una autocertificación de origen, es decir, que les alcanza con que el productor declare bajo juramento que es así (la UE sabe que si no es así algún competidor rápidamente lo denunciaría con lo cual no es necesario hacer engorrosos trámites previos). Hasta ahora la certificación de origen lo hacían típicamente las cámaras empresarias, y el tratado daba un margen de tres años para converger al sistema de autocertificación .
Acá es donde entra @PALavigne83 que se avivó del tema y tuvo la inteligencia de preparar en nuestro sistema de comercio exterior un trámite digital donde el productor puede hacer su autocertificación desde su empresa con un par de clicks obteniendo el certificado validado por el Estado argentino. ¡Y lo puso a disposición el mismo día que el tratado se habilitó! Es decir, sin esperar los tres años de convergencia. Entonces, mientras los productores uruguayos, brasileños y paraguayos seguían corriendo con los pelpas de un lado para el otro con las cámaras, nuestros productores ya tenían todo resuelto, presentaron y se llevaron la cuota. ¡Bingo!
Obviamente, también fue clave la capacidad y rapidez de nuestros productores. Bravo, bravísimo. Y el hecho que varios trámites y certificaciones las sacamos del @INTIargentina, lo cual le permitió al sector privado operar con la rapidez que exige el mercado y no con los tiempos indolentes de la burocracia.
Es interesante el caso. Porque ilustra la imperiosa necesidad de sacar al Estado de todos los trámites posibles, y dejarlo focalizado en lo importante. Nos muestra la inutilidad de todos los trámites cuando el propio sistema luego levanta las alertas necesarias. En fin, un gran caso con grandes lecciones y que esperamos se repita.
Quiero contar la historia, porque por debajo del relato mediático que se intenta instalar, el gobierno de @JMilei trabaja todos los días para seguir resolviendo problemas. ¡Gracias Pablo! VLLC!
AL FINAL LOS QUE HABLABAN DE LA RESTRICCIÓN EXTERNA TENÍAN RAZÓN. Cuando crecí estudiando economía la mayoría de los economistas hablaban de “la restricción externa”: que era que Argentina enfrentaba una pared en su capacidad exportadora que condicionaba todo: le impedía crecer y la llevaba a crisis recurrentes. A mí siempre me pareció que no podía haber boludez más grande: Japón, Polonia, Corea, en fin, muchísimos países habían crecido con un boom de exportaciones. ¿Por qué Argentina no podía ser uno de ellos?
Pero escuchando el otro día a @HoracioMarin_ok decir que Argentina en unos años exportará 1 millón de barriles de petróleo (casi el 50% de las exportaciones de 2024) me cayó la ficha y me di cuenta que tenían razón. Que habíamos vivido décadas sin capacidad alguna para generar exportaciones en serio. Pero también vi con la misma claridad que esa restricción externa no era el producto de una inevitabilidad histórica sino el producto que las políticas que habíamos implementado.
Nuestros defaults permanentes horadaron la confianza en el país, espantando las inversiones en energía y minería. Bueno, de hecho, la Ley de Glaciares directamente prohibía la minería. La Ley de Tierras prohibió la inversión extranjera en economías regionales, riego, industria láctea y forestación. La Ley de Cabotaje destruyó la flota naviera y aumentó el costo de la logística, lo mismo que la prohibición de los bitrenes (ambas concesiones a camioneros). Se prohibía exportar ganado en pie. Se hizo antieconómica adrede la exportación de cueros. Se prohibió que empresas argentinas puedan vender sus productos en Amazon prohibiendo la exportación postal. Se prohibió la acuicultura. Podríamos seguir y seguir. Todo aquello en lo que somos buenos lo prohibimos o dificultamos. Habíamos hecho lo posible y lo imposible para que no se pueda exportar. Al final los que pensaban que había una restricción externa tenían razón.
Ahora bien. El tema es que se hace con eso. Los que propugnan la idea de la restricción externa, lo toman como un facto de la realidad. Y entonces proponen bajar los sueldos (devaluación) para compensar esas dificultades. Sugieren también restringir las importaciones para acomodarlas a nuestra pobre capacidad exportadora. Un círculo vicioso: cuanto más te cerrás menos competitivo sos. Si un productor de maquinaria agrícola tiene que pagar 5 veces el neumático ya lo sacaste de la cancha. Así que las propias soluciones empeoraban la situación. Solo quedaba la devaluación que era una manera de “disciplinar” el salario a lo que verdaderamente se podía pagar. Vamos chicos, crezcan, asuman su realidad, nos decían. Y si veían que subían los salarios en dólares se asustaban: para ellos la restricción externa llegaría más pronto que tarde para volvernos a la realidad.
Sin embargo, el enfoque del presidente @JMilei y de este gobierno es el opuesto. No queremos salarios de Haití, sino que queremos la productividad y los salarios de Japón y Polonia. Y como la restricción externa es de factura propia, apuntamos los cañones a destruirla. Es un trabajo difícil, tedioso, pero imprescindible. Doy un par de ejemplos:
Respetamos los contratos de deuda para que haya confianza en el respeto a la propiedad en el país, condición necesaria para destrabar las inversiones grandes. El millón de barriles que decía @HoracioMarin_ok, que por sí solo aumentarían las exportaciones un 50%, ni siquiera tiene en cuenta el gas, que es lo realmente importante.
Reformulamos la Ley de Glaciares para que pueda haber minería en el país. Podría sumar 60.000 millones de exportaciones (lo que exporta Chile).
La derogación de la Ley de Tierras abre las inversiones en riego, economías regionales y la foresto industria en todo el país. 10.000 millones de inversiones solo en Corrientes que según me dijo su gobernador podría duplicar el PBI de la provincia en unos pocos años.
La reforma de la Ley de Cabotaje abarata costos. Entre otras cosas permitirá que la industria forestal misionera sea competitiva en todo el mundo, que las arenas entrerrianas lleguen a Rio Negro sin matar gente en las rutas, que toda la producción del norte del país gane al menos un 8% de rentabilidad. También destrabará la inversión en puertos en todo nuestro litoral (fluvial y marítimo).
Nos integramos al mundo con el tratado con EEUU y UE, ganando acceso y permitiendo el crecimiento exportador de toda nuestra economía.
Abrimos la economía abaratando los insumos necesarios para la exportación.
Abrimos el camino para la acuicultura en el mar, que aportaría un 20% más a las exportaciones.
Permitimos la importación de bienes de capital usados, permitiendo saltos de calidad en nuestra maquinaria, en algunos casos, de 50 años.
Cambiamos el régimen de propiedad intelectual en semillas que permitiría aumentos de productividad en trigo, soja y productos regionales. La producción de algodón en Chaco se duplicaría.
Podríamos seguir y seguir. Porque la papa no es en resignarse a lo que somos, sino que es construir una Argentina poderosa y próspera. Requiere mucho trabajo, requiere meterse en los detalles de esa telaraña de regulaciones y leyes en la que años de esa visión de vivir con lo nuestro nos fue atrapando. Es un trabajo y una dimensión que pocos economistas ven. Por eso nunca se dieron cuenta que la mejor solución al tema de la restricción externa era simplemente eliminarla. Y que se podía.
Pero para el presidente @JMilei ese siempre fue el único camino. De ahí su mensaje de que lo único que nos faltaba era libertad. El resultado ya lo estamos viendo: un crecimiento de las exportaciones del 40% real en los dos primeros años de la presidencia de @JMilei. Y lo más lindo, es que esto ni empezó. Porque el desafío no es como acomodarte a la realidad sino como modificarla. Y en eso estamos. MAGA! VLLC!
Obrigado, Erasmo Carlos, por me dar esta música que acompanhou minha adolescência e me motivou a aprender português e a ler os grandes poetas brasileiros. Um verdadeiro monstro sagrado.
Vá com Deus, e muito obrigado pelo legado.
Impresionante trabajo de @osvaldobazan, aunque me permito contradecirlo, son 45 minutos que parecen solo 5.
Véanlo en su canal de YouTube.
Necesitamos más personas del bien como Osvaldo.
Bien dice el dicho, donde entra la risa entra la longaniza.
Francella es un genio contando anécdotas, la desarmó con el no mamá, no y ahí arranca! 🤣🤣🤣🤣
Le receto ciruelas pasas. Sí, como snack. Las consigue en cualquier dietética y son una excelente colación de media mañana, media tarde o incluso como postre (1 o 2 unidades alcanzan).
¿Por qué?
✔️ Ricas en fibra soluble e insoluble: ayudan a mantener estable la glucemia (aunque sean dulces) y mejoran el tránsito intestinal, combatiendo la constipación.
✔️ Aliadas de la microbiota intestinal.
✔️ Fuente de vitamina K (salud ósea y coagulación) y vitaminas del complejo B, como la B6 (energía celular y sistema nervioso).
✔️ Aportan magnesio (músculos, corazón y cerebro) y hierro.
✔️ Contienen polifenoles antioxidantes, que ayudan a disminuir la inflamación crónica de bajo grado.
Además, generan saciedad y aportan un dulce natural que ayuda a sostener el buen ánimo sin provocar picos bruscos de azúcar en sangre.
Pequeñas, prácticas y con larga conservación.
Un snack simple… con grandes beneficios.
@infobae
Hay cosas en la vida que son imperdibles, y anoche se sumó una más: escuchar el discurso de Harrison Ford al aceptar el premio a la trayectoria que le dieron sus pares en el 2026 Actor Awards. Porque cuando uno es grande, es grande. Y él es inmenso. Buen día.