!SUELTEN A KAREN...DESGRACIADOS!...Una de las bestias militares torturadoras de Gramcko en la tenebrosa DGCM (Gestapo de Maduro) se antojó en 2020 de la socióloga y Teniente, Karen Hernández (38 años, madre e dos niños de 1 y 2 años, de origen humilde, luchó para graduarse). La mujer lo rechazó y el sujeto la involucró en la Operación Gedeón, arrestó, desapareció y torturó...La familia logró ubicarla meses después en El Helicoide, pero ya el enamorado frustrado le había elaborado un expediente voluminoso...Un juez militar prepago chavista la condenó en 2024 a 10 años de prisión y de nuevo su verdugo la desapareció hasta hace un año cuando apareció en la Cárcel de Mujeres de Los Teques...Numerosas organizaciones de derechos humanos, encabezadas por el Foro Penal, han intentado liberar a Karen, pero la complicidad con este horror de Diosdado Cabello, Delcy y Jorge Rodríguez y Alexander Gramcko, lo impide...El mismo Juez que la condenó le negó la Ley de Amnistía...Y así como Karen, separada de sus 2 niños pequeños por capricho de una bestia de la DGCM, hay en el país muchos presos polìticos inocentes, sobre todo militares...Por eso, un grito de justicia estremece a Venezuela...
!LIBEREN A KAREN, DESGRACIADOS!...
Hoy recordamos al estudiante y preso político 𝗩𝗶𝗿𝗴𝗶𝗹𝗶𝗼 𝗝𝗶𝗺é𝗻𝗲𝘇, de 20 años, quien murió 𝗯𝗮𝗷𝗼 𝗰𝘂𝘀𝘁𝗼𝗱𝗶𝗮 𝗱𝗲𝗹 𝗲𝘀𝘁𝗮𝗱𝗼 el 05/02/2019 en la cárcel de Uribana, después de 15 meses de encarcelamiento sin juicio por protestar contra el gobierno.
Dos semanas antes de su muerte, Virgilio llamó por teléfono a su familia, les dijo que tenía mucha fiebre, les pidió medicamentos, además de comida, porque esta llegaba "con patas de cucaracha y a veces con gusano, arroz puro con algo y arepa pura", afirmó la ONG Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP) en un comunicado realizado con el testimonio de Yoliani Uzcátegui, hermana de Virgilio.
Yoliani llevó medicinas a su hermano, pero los guardias no se las entregaron hasta cuatro días más tarde. El joven siguió empeorando, incluso fue trasladado en dos ocasiones al Hospital Central de Barquisimeto y devuelto a la cárcel.
"Me voy a morir", le dijo 𝗩𝗶𝗿𝗴𝗶𝗹𝗶𝗼 𝗝𝗶𝗺é𝗻𝗲𝘇 a su hermana la última vez que habló con ella. El joven estudiante del IUTIRLA, preso desde el 2017 falleció poco después de esa conversación víctima de una hemorragia, con deshidratación, coágulos de sangre y evacuaciones líquidas, según la investigación de OVP.
𝗩𝗶𝗿𝗴𝗶𝗹𝗶𝗼 𝗝𝗶𝗺é𝗻𝗲𝘇 ya tenía ordenada la apertura de su juicio, pero no había comenzado, pese al tiempo transcurrido desde su detención en noviembre de 2017, acusado de terrorismo, instigación pública y supuesta posesión de artefactos incendiarios.
La feroz represión contra las protestas entre el 21 y el 24 de enero del 2019 provocó la muerte de más de 40 personas, según Naciones Unidas, y la detención con fines políticos de 988.
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@oveprisiones
No los olvidemos
❗️¡Libérenlos a todos!
En Venezuela todavía quedan mas de 400 personas secuentradas por el régimen. Son más de 400 vidas en pausa.
¡Jorge Alayeto y cada uno de los presos politicos debe ser liberado YA!
#QueSeanTodos
🧵 Terrorismo de Estado que destruyó a una familia inocente y su hacienda
La Hacienda San Luis, en Valencia (Carabobo), era el hogar de la familia Alayeto Bigott / Ochoa Alayeto. Tenía una mansión, caballerizas y un circuito de motocross.
El 6 de agosto del 2017, horas antes del asalto al Fuerte Paramacay, unos militares rebeldes alquilaron la discoteca de la hacienda. La DGCIM irrumpió sin orden judicial y detuvo a Jorge Enrique Alayeto Bigott (civil, doble nacionalidad) y a su sobrino Alfonso Ochoa Alayeto. Los acusaron de estar vinculados al hecho (financiamiento y grabación del asalto) y los torturaron en Boleíta. Alfonso salió con secuelas; Jorge sigue preso.
Un contingente militar ocupó la hacienda más de 8 meses con las consignas:
“Quien entra no sale”
“El que sale no entra”
Saquearon y destruyeron todo. Dejaron atrapada y sin medicamentos a la tía Evelyn ( con diabetes y esquizofrenia) . La madre y la abuela murieron sin volver. La tía falleció en 2020. Al final, demolieron lo que quedaba.
Jorge fue condenado a 30 años en abril del 2026 por un tribunal militar. Lleva casi 9 años preso en Tocuyito.
Castigo colectivo y destrucción deliberada de una familia inocente.
#LiberenAJorgeAlayeto
#3Julio Esta es parte de la lucha que hay que dar en la calle, colectivos mandados por el régimen, confrontados por trabajadores que luchan.
Háganlo público, éste es su rostro, el rostro del SAPO que pensará su familia cuando lo vean que reprime a trabajadores y jubilados que luchan por un país
@usembassyve@RepMariaSalazar@SecRubio@SenRickScott
Chávez y Luisa Ortega Díaz no solo apresaron injustamente a la Juez Afiuni y la sometieron a las peores torturas, también apresaron a su abogado José Amalio Graterol por denunciar públicamente todo el horror que estaba viviendo la Juez, hoy se cumplen 14 años de esa detención
Ve a hacer ejercicio,
No se lo digas a nadie.
Lee un libro,
No se lo digas a nadie.
Sal a correr,
No se lo digas a nadie.
Come sano,
No se lo digas a nadie.
Crea contenidos de valor,
No se lo digas a nadie.
Hermano,
"El que guarda su boca y su lengua, guarda su alma de angustias."
- Proverbios 21:23.
Ayer desplegué una manta en el Monumento a la Revolución con el rostro de mi hijo, Carlos Emilio.
La sostuve frente a un país que sigue avanzando entre discursos, celebraciones y llamados a respaldar un proyecto de nación, mientras miles de familias seguimos sobreviviendo con la ausencia de nuestros hijos.
Y hay algo profundamente doloroso en esa imagen.
Porque días antes, en ese mismo lugar, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo había convocado para defender y celebrar el rumbo del país.
La misma plaza.
El mismo espacio.
Dos realidades completamente distintas frente a frente.
Por un lado:
discursos, narrativa política, celebraciones, plazas llenas y mensajes de fortaleza institucional.
Por el otro:
una madre sosteniendo la fotografía de su hijo desaparecido.
Y esa analogía retrata con crudeza el México que hoy vivimos.
Porque mientras desde ese espacio se hablaba de transformación, estabilidad y éxito gubernamental, yo llegaba días después al mismo sitio cargando 8 meses de angustia, incertidumbre y desgaste, en la búsqueda de mi hijo a Carlos Emilio.
Mi hijo tiene 21 años.
Un joven deportista, disciplinado, lleno de sueños, metas y una vida sana construida con amor, educación y valores.
Ama recorrer caminos en bicicleta.
Correr maratones.
Superarse.
Disfruta la gastronomía.
Construir su futuro.
No nació para convertirse en una ficha de búsqueda.
Desapareció el 5 de octubre de 2025 en Mazatlán, Sinaloa, dentro del bar Terraza Valentinos, propiedad de Ricardo Velarde Cárdenas, entonces Secretario de Economía del Estado.
Porque después de ocho meses sigue siendo inverosímil que Carlos Emilio no esté en casa.
Inverosímil que un joven privado de su libertad siga sin regresar mientras las instituciones reorganizan fiscalías, redefinen competencias y administran tiempos.
Inverosímil que una familia tenga que convertir su dolor en manifestación pública para exigir que el Estado mexicano actúe con la urgencia, firmeza y transparencia que este caso exigía desde el primer día.
Y profundamente doloroso entender que en México una madre no solo tiene que sobrevivir a la privación de la libertad de un hijo… también tiene que sobrevivir al desgaste institucional, a la opacidad y a la sensación permanente de estar luchando contra estructuras demasiado grandes para una familia sola.
Ocho meses después, resulta legítimo y necesario cuestionar:
¿por qué un caso que fue atraído por la FGR termina moviéndose hacia otra instancia mientras Carlos Emilio sigue sin aparecer?
¿Qué explicación institucional existe para modificar el enfoque original del caso?
¿Y por qué ciertos contextos, relaciones y posibles responsabilidades alrededor de los hechos parecieran mantenerse permanentemente fuera del centro de la investigación pública?
Porque cuando las instituciones no logran devolverle respuestas a una madre, lo que termina fracturándose no es solamente una investigación.
Se fractura la confianza completa en el Estado.
Carlos Emilio no es una cifra.
No es una narrativa política.
Es mi hijo profundamente amado.
Y yo no voy a dejar de buscarlo.
#CarlosEmilio
#DóndeEstáCarlosEmilio
#HastaEncontrarlo
#DesaparecidosEnMéxico
#NiUnoMás
#justiciaparacarlosemilio
#mamanoserinde
@FGRMexico@ErnestinaGodoy_@Claudiashein@omargarciahar
No podrás evolucionar de verdad hasta que aceptes algunas verdades incómodas: que no siempre recibirás lo mismo que das, que no puedes controlar lo que otros piensan o hacen, que hay preguntas que nunca tendrán respuesta y que algunas personas jamás te pedirán perdón porque ni siquiera creen haber hecho algo mal. También tendrás que aceptar que no puedes cambiar a nadie. La gente cambia cuando quiere, cuando puede o cuando la vida la obliga. Y algunos nunca lo harán. Madurar no es conseguir que el mundo sea como tú quieres. Madurar es dejar de pelear con lo que no puedes cambiar y empezar a invertir tu energía en lo único que realmente está en tus manos: tú.