Páginas 341, 359 y 360 de la sentencia.
Montse intenta engañaros, pero es muy sencillo:
1. No ha quedado acreditado el tráfico de influencias y por eso NO condenan por tráfico de influencias. (Se desmonta el lawfare)
2. Sí queda acreditada la prevaricación administrativa y es por lo que condenan.
Sentencia de 3 magistrados por unanimidad más la juez instructora. 4 jueces, no 1, 4.
En España no es legal que te regalen una plaza y que sepas que te la están regalando, aunque seas hermano de un compañero de partido.
Lo llevo diciendo desde hace tiempo: hay una estrategia deliberada por normalizar el empobrecimiento de la gente en España. Se niega que la clase media existiera alguna vez, se llama “la gente más rica de la sociedad” a personas que sencillamente llegan a final de mes o van un poco holgadas, en vez de denunciar que hasta un titulado tenga un mísero salario en este país. Se afirma que el escudo social es circunstancial por la guerra de Irán (antes por la invasión de Ucrania o la pandemia), pero cuando todo eso pase, se verá que es estructural.
No es casual. Puesto que ya se no se puede generar bienestar para las generaciones que suben, el ideal emancipador de la socialdemocracia ha sido substituido por un ideal asistencial de corte 15M. Se establece una dicotomía entre ricos y pobres, cuando en verdad, el grueso de la ciudadanía española está deslizada a la baja. Por supuesto, quienes promueven todo esto, ni se lo aplican, ni lo padecen. Ellos sí merecen una vida sobrada. Acabáramos.
@IreneMontero A ti las carreteras o el alcantarillado te importan una mierda. Tú lo que quieres es que la gente no defraude para cobrar religiosamente tus 15.000 €/mes por no producir nada.
Unas veces el periodismo es llegar los primeros, y otras saber esperar. Llevo tres años esperando esta decisión y tres años cuestionada por algunos compañeros que pusieron en duda mi profesionalidad. Quien me conoce y quiere sabe que ser periodista es el rasgo de mi carácter que más me define y que marca mi vida. Por eso estos años han sido duros, porque no sólo se dudó de mi profesionalidad sino que se me atacó, en algunos casos vilmente. Siempre supe que habría final feliz porque yo sabía la verdad que otros ignoraban. Me ha costado tener paciencia. Al fin y al cabo, ser periodista es trabajar para precipitar que la Verdad aflore. Hoy siento la Paz de saber que, como reconoce la justicia, hice bien mi trabajo.
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➕ El tribunal destaca el grave deterioro de la confianza ciudadana en el sistema político que provoca la corrupción, que socava la arquitectura democrática del Estado