~Se quedo completamente impresionado por las grandes habilidades de Rodin para los cocteles, el bartender de su morada no era tan experto~
—Muy profesional de otro nivel tu estilo
Qué historia tiene el Shirley temple??
Y de repente sus movimientos pausados pasaron a ser increíblemente ágiles y precisos. Sacando de la cristalera tres botellas, refresco de lima, kahlúa y granadina, que vertería en distintas cantidades, mientras volaban sobre su cabeza y volvían a su sitio.
—Un Shirley temple.
—Una cara nueva.
Bueno, no tanto. Cualquiera por estos lares conocería al príncipe. Bienvenido al Gates of Hell, colega.
Yo soy Rodin, el dueño del garito. ¿Te pongo algo?
—Una cara nueva.
Bueno, no tanto. Cualquiera por estos lares conocería al príncipe. Bienvenido al Gates of Hell, colega.
Yo soy Rodin, el dueño del garito. ¿Te pongo algo?