Cuando estoy mal y alguien me dice «no te vengas bajo, anímate», me dan ganas de responder: «¡Ahora mismo me vengo arriba! ¡Qué capricho más tonto el de estar mal!».
A veces mendigamos la atención y el cariño de desconocidos a los que tenemos idealizados cuando tenemos olvidada a la familia siempre dispuesta a querernos incondicionalmente.
@pavl_vx Ya, pero cuando la voluntad de no doblegarse ante la tristeza fracasa una y otra vez, uno acaba descreyendo de todo. Pero muchas gracias, Pablo.
Me suena muchísimo el poema, ¿de quién es?
He creado esta cuenta y después he visto que justamente hoy es el 159.° aniversario de la muerte Baudelaire, quien concibió al flâneur como un observador anónimo de la vida moderna. Qué feliz casualidad.