Nueve de diciembre del dos mil dieciocho.
Suena el himno del Club Atlético River Plate en el Santiago Bernabeu mientras levanta la Copa Libertadores, ganada a su clásico rival. La última Copa con formato ida y vuelta, que encima no jugó de local.
Única. Irrepetible. Eterna.
Los únicos que brillaron del minuto 0 al 90. Fui testigo de gente que viajó 50 horas de ida, y está viajando 50 de vuelta. De los que juntaron cada peso para estar. Lo de ayer también duele porque el equipo no pudo estar a la altura de semejante hinchada.
Los vas a ver en Brasil, en Paraguay, en Chile, en Uruguay, en Bolivia, los vas a ver en Japón.
En todos lados menos en El Monumental.
Y eso es culpa tuya, @JorgeBrito.
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Bienvenidos a lo que fue la alegría más grande del hincha de River en lo que va de año. Un ingreso de LBDT a los 15’ del PT en el Kempes. A ver cuando se despiertan, @JorgeBrito.