En Nazaré no hay olas grandes por casualidad. 🌊
Debajo del mar hay un cañón de casi 5.000 metros de profundidad, uno de los más grandes de Europa, que actúa como un embudo y multiplica la energía de las olas.
Por eso ahí rompen paredes de 20 metros y en la playa de al lado apenas hay resaca.
Octubre ya asoma, y con él, los gigantes.