LA FISCALÍA ESTA PODRIDA EN CHILE
El primero, es el fiscal nacional Valencia. El otro es el " Chapo" Elizalde (PS). El fiscal Valencia es "padrino" de uno de los hijos de Elizalde, algo muy conveniente para la izquierda
🏔️🐴 Diez caballos quedaron aislados por las intensas nevadas en la alta cordillera de Farellones.
Tras el llamado de arrieros locales, montañistas y esquiadores organizaron un operativo que, luego de seis horas de trabajo, permitió rescatar a todos los animales.
🎥: @bambiaguilera (vía Instagram)
LA CAJA REGISTRADORA CON SEIS MUERTOS ADENTRO
Por Ing. Jorge Sepúlveda Haugen
Hay un pacto en Chile que nadie firmó y todos cumplen. Se sella cada tres años en una mesa de negociación donde ya no hay dos lados, y su cláusula única cabe en seis palabras: tú no me molestas, yo tampoco.
Funciona así de simple. Los directivos de Codelco, con sueldos de hasta $850 millones al año, necesitan una sola cosa para conservarlos: que la mina no pare. Los dirigentes sindicales necesitan una sola cosa para reelegirse: bonos cada vez más grandes. Entonces el gerente paga y el dirigente cobra, y ambos llaman a eso "paz laboral". En 2024, el peor año productivo en un cuarto de siglo, se pagaron los bonos más altos de la historia: $27 millones por cabeza en Chuquicamata, $26 millones en El Teniente. Producir menos que nunca costó más que nunca. Y nadie molestó a nadie.
¿De dónde salió esa plata? No de las utilidades, en cuatro años la empresa ganó apenas 626 millones de dólares y se endeudó por 8.958 millones. Catorce veces más deuda que ganancia. Cada bono de la paz se emitió como pagaré a treinta años que firmarán niños que hoy están en kínder. La empresa de todos los chilenos repartió utilidades que no existían, y las repartió entre los que ya estaban adentro.
Porque esa es la palabra que importa: adentro. Adentro están los 15.694 con sueldos de tres a cinco veces el promedio nacional, salud de lujo y despido imposible. Afuera están los 61.000 contratistas que hacen el mismo trabajo por hasta un 60% menos y que pusieron los muertos del 31 de julio. Afuera está el hospital sin insumos, la escuela sin techo, la pensión de $200 mil: todo lo que esos miles de millones debían financiar, porque para eso Chile nacionalizó el cobre. El "sueldo de Chile" se convirtió en el sueldo de los que trabajan en el sueldo de Chile.
Y cuando un pacto necesita que nadie mire, la verdad se vuelve el enemigo. Por eso un ejecutivo escribió que cierto sector dañado de El Teniente "no se puede nombrar" ante los fiscalizadores y dos años después ese silencio quedó bajo seis cuerpos. Por eso en diciembre se inventaron 26.875 toneladas de cobre que no existían: había que cumplir la meta, porque la meta pagaba los bonos de todos, de la gerencia a la faena. No fue un error contable. Fue el pacto escribiendo sus propios números.
Que nadie se confunda: esto no es un problema de izquierdas ni derechas. Cinco gobiernos de todos los colores lo administraron, porque a ninguno le convenía una huelga en su turno. La colusión silenciosa es transversal, educada y perfectamente legal en casi todos sus tramos. Por eso es peor que un robo: un robo se denuncia; un equilibrio se hereda.
La salida también cabe en pocas palabras: cifras contadas por alguien de afuera, bonos solo cuando haya utilidad verdadera, y devolver al dueño —usted— el asiento en la mesa. Hasta entonces, cada vez que escuche "paz laboral" en Codelco, traduzca bien: es el ruido de la caja registradora. Y ya sabemos qué hay adentro.
@ChileYAAC Indultar a Carabineros y FFAA procesados por el estallido delictual, indultar a los presos políticos de Punta Peuco, restablecer la pena de muerte, eliminar el Indh, reformar el poder judicial y fiscalía.
Lamento profundamente el fallecimiento del cabo primero Marco Cosme Barquero, asesinado en el cumplimiento de su deber y juramento a la patria. El año antepasado presenté un proyecto de ley que sanciona con la pena de muerte a quien asesine a un uniformado mientras está en funciones. Comparte si piensas que debiese empezar a tramitarse.
Hoy en El Mercurio respondí al ministro por la renovación de los contratos de las autopistas. El TAG se ha convertido en un impuesto encubierto, un mecanismo para ordeñar a la ciudadanía.