Hay cosas en pareja que son tan únicas, cómo cuando tú esposo quiere compartir sus bendiciones contigo, cuando eres la primera persona en saber cualquier cosa, cómo cuando un triunfo se vuelve nuestro triunfo...
Supe que tener a mi esposo era una gran bendición cuando el mundo se me cayó y el estuvo consolandome y dándome animo...Aunque en sus ojitos podía ver qué no sabía que hacer...pero supo estar...
“Las promesas de Dios son más largas que la vida, más amplias que el pecado, más profundas que la tumba y más altas que las nubes”.
~ Charles Spurgeon.
No puedo tomar atajos en mi relación con Dios; ni con dinero, ni buenas intenciones, ni con diezmos, ni con caridad. No puedo sobornar a Dios. La única ruta para construir mi relación con Dios, es precisamente pasando tiempo con Dios: Su voz, Su presencia, Su Palabra.
Soy cristiana y de verdad espero que mis hechos concuerden con lo que predicó. Mas que por lo que pueda pensar la gente, por el Dios del que hablo, siendo un ser tan excelso no merece menos...y así no ser un impedimento para que alguien más lo conozca, sino una voz de esperanza..
Reconozco mi pecado y no culpo a nadie por hacerlo. Quiero reconocer hasta lo que no entiendo porque he decidido seguir en tus caminos y necesito de tu transformacion...