Posiblemente sea mi tuit más cursi pero adhiero a esto, no hay mejor sensación que volver y saber que hay alguien esperándote dispuesto a abrazarte, escucharte y hacerte reír
El exceso de prudencia ahoga porque es también exceso de estructura y le da mucho lugar al pensamiento intrusivo. Gran parte de la emoción habita en la adrenalina. Como cuando María Lezo escribe: caminando siempre por la orilla uno no se ahoga, pero nunca nada. Nada. Nunca.