Dios nuestro, gracias por este nuevo día, por las cosas sencillas que en realidad son maravillosas. Por las palabras de las personas que nos aman, por la sonrisa de aquellos a los que amamos. Gracias por el simple hecho de poder respirar. Te alabamos y te bendecimos por todo lo que haces en nosotros.
No hay nada mejor que la gente que se viste de autenticidad, que no les hace falta estar aparentando lo que no son para sentirse aceptados. Sé tu mismo, sé sincero contigo y te apuesto que te ira bien.