El economista Jesús Fernández Villaverde desmonta el mantra de que los inmigrantes del tercer mundo sostendrán el estado del bienestar.
“Traer inmigración de fuera de Europa agrava el problema del colapso demográfico”.
Este vídeo habría que tenerlo tatuado en el pecho. Es el santo grial de la ciencia económica anti-inmigración…
Deberíamos llevarlo siempre listo para usarlo por nos cruzamos con una charo o con un estudiante de políticas de la complutense…
@CarlosOcariz Lo que pides es cambie en un día el poder político. Eso no va a arreglar nada. Ese plan nunca funcionó. Por eso la oposición fracasó una y otra vez. Deja que EEUU lo haga a su manera.
@DonCorneliano2 El entretenimiento hacía énfasis en la idiosincrasia y cultura del venezolano. Así se dio nuestra sociedad. Que quieras que produjéramos los Power Rangers? No, hacían novelas intensas y humor basado en la cotidianidad. Acepta lo que somos.
🍿 Netflix deliberately dumbs down dialogue — because viewers simply don’t follow the plot
Matt Damon talked about this on Joe Rogan’s podcast. According to him, Netflix explicitly asks writers to repeat key plot points multiple times in dialogue, so viewers who are glued to their phones can at least understand what’s happening on screen. Watching while scrolling has become the norm — and content is adjusted to fit that habit.
As a result, the structure of films has broken down: everything important and “cool” now has to be crammed into the opening minutes. Otherwise, that’s it — people just won’t finish the movie. No focus, no patience, attention spans measured in seconds.
The third problem is visuals. Damon says directors no longer see the point in obsessing over cinematography, because most people watch movies on phones, tablets, and laptops. Cinema made for the big screen is turning into content for small screens — and of matching quality.
Si esto ya se explicaba de forma clara y diáfana por allá por el 2003 (tenía yo 16 años) ¿Cómo carajo es que 21 AÑOS DESPUÉS la gente todavía iba ovejunamente a las urnas creyendo en que con los votos se podía combatir un régimen como este?
Adivinen quienes son los culpables 🙄
@JoseMarioMX Claro pendejo. Venezuela depende de EEUU para terminar de derrocar la dictadura. Lógicamente Está haciendo todo lo necesario para liberar a su país. Tiene los huevos bien puestos y eso es lo que les duele
@Juliococo@YouTubeLATAM@YouTubeCreators Tampoco hay que victimizarse, no hay “costo genético” bro. Simplemente Venezuela está aislada casi de todo por lo que ya sabemos. Pero con el cambio político en los próximos años eso cambiará.
@RaulSolisUE No, Venezuela tiene récords de marchas masivas a nivel nacional (2millones de personas en una ocasión) en contra de Chávez y maduro. En esta época eso ya no se puede. Existe una ley que vas preso si protestas en contra del gobierno. Lo pillas?
@ElNecio_Cuba No hay ningún misterio en este vídeo. Es chavista y ya está…. Todos los chavistas dicen que Venezuela es perfecta. Normal. Pero La realidad es que el país es un desastre y está en la mierda. Es indiscutible…
@adelso_car No no tiene nada de impactante. Toda esa gente está pagada. No saben ni porque están caminando ahí. Existen presupuestos millonarios para activar este tipo de manifestaciones en los principales países. Y eso lo sabe todo el que está en la política. Es normal.
1/2 El abogado brasileño Felipe Hasson, especialista en Derecho internacional, ha compartido su opinión sobre la intervención norteamericana en Venezuela.
Muchas personas me preguntan mi opinión sobre la cuestión de los EE. UU. y Venezuela, como profesor de derecho internacional que vive hace 10 años en los EE. UU.. En lugar de responder uno por uno, decidí poner aquí lo que pienso. Para quien tenga interés y paciencia para leer, aquí va.
Mi opinión es que el debate sobre Venezuela ha sido secuestrado por una lectura selectiva —y profundamente hipócrita— del derecho internacional. Se invoca la "soberanía", la "no intervención" y el "orden jurídico internacional" como si estos conceptos existieran para proteger a los gobiernos, y no a las personas. Como si la soberanía estatal fuera un escudo moral absoluto, capaz de justificar el hambre, la persecución, la tortura, el exilio masivo y la supresión completa de la voluntad popular. No lo es.
La soberanía no es un fin en sí misma; nunca lo fue. Es un instrumento funcional, condicionado al cumplimiento mínimo de los deberes del Estado para con su población. Cuando un régimen transforma a su propio pueblo en rehén —empobrece deliberadamente a la sociedad, destruye instituciones, persigue opositores, defrauda elecciones y elimina cualquier posibilidad real de alternancia de poder—, ese régimen pierde la legitimidad que da sentido a la soberanía que alega defender.
El derecho a la vida, a la dignidad humana y a la autodeterminación de los pueblos no son "valores occidentales" opcionales ni retórica política. Son normas centrales del orden jurídico internacional contemporáneo. Un gobierno que viola sistemáticamente estos derechos no puede exigir que el mundo cierre los ojos en nombre de una abstracción jurídica conveniente.
Venezuela no es un caso de "divergencia ideológica"; es una tragedia humanitaria. Millones de personas se han visto obligadas a dejar el país. Las que se quedaron conviven con la escasez, la represión y el miedo. No hay elecciones libres. No hay prensa independiente. No hay un Poder Judicial autónomo. No hay canales internos efectivos para que el pueblo se libere por su propia cuenta. Defender que ese pueblo "resuelva solo" su situación es, en la práctica, defender la perpetuación del sufrimiento.