Felicito al señor vicepresidente electo, @jrestrp, por la “extraordinaria” gestión realizada durante su paseo por la Casa Blanca. Gracias a ese despliegue diplomático, Colombia recibió como recompensa un aumento de los aranceles. Una vez más, confirma que todo lo que toca termina saliendo mal. Es la versión criolla del rey Midas, pero al revés.
El mundo debe conocer a qué punto ha llegado la mentalidad de la violencia y la axclusión.
Colombia puede estallar, pero aún es posible, en la sociedad misma, forjar el acuerdo nacional que permita que convivamos y progresemos.