Jaime de los Santos no decía “soy maricón y del PP” en 2005 ni en 2007 para defender las leyes. Lo dice en 2026 porque antes el colectivo LGTBIQ+ se partió la cara para conquistar los derechos que hoy disfruta y poder gritarlo desde el Congreso.
Luego llegó la votación y apretó el botón de abstención para penalizar las terapias de conversión.