Verdaderamente cada residente tiene un sacrificio propio que realiza por estar sometido a un régimen que muchas veces no vale la pena. Hoy nuevamente me toca despedirme de mis hijos y cada despedida es un puñal al corazón.
A mí sí me gusta ver cómo mis "R-" salen a ver a su familia, amigos, hacen otras cosas fuera del hospital. Uno no debería dedicar todo su tiempo a Medicina, es un equilibrio complejo que requiere mucho estudio y esfuerzo, pero también distracción.