Reconocer una deuda de 240 mil millones de $, sería la mayor traición a la patria que pueda efectuar gobierno alguno, y es un negocio redondo que compromete el futuro de por lo menos 4 generación.
No se conforman con haber saqueado al país, ahora le roban a nuestro nietos.
Una negociación sería implicaría de inmediato una quita de no menos del 80% por deudas ilegales e ilegítimas adquiridas por gobiernos autocráticos y violadores de DDHH.
No podemos permitir que una inelecta y tutelada sea la que comprometa toda nuestra esperanza.
RECORDAR ES VIVIR
¿Se acuerdan cuando Delcy decía en la ONU que en Venezuela "había comida para alimentar a tres países? Porque nosotros sí.
Vía @Pr1meroJusticia
🇻🇪🇺🇲. "La madrugada del 3 de enero de 2026 Fuerte Tiuna cayó en 27 minutos. La derrota fue total. Pero ningún general renunció, nadie pidió perdón y nadie explicó nada al país. Siguen allí, con los mismos uniformes y los mismos cargos"
@lagranaldea
La izquierda suele construir su relato sobre la promesa de “derechos gratuitos”, como si los recursos fueran infinitos y no tuvieran costo. Levanta la mano cuando se trata de repartir beneficios, subsidios o ampliar el Estado, pero baja la mirada cuando hay que explicar quién paga la cuenta. Porque nada es gratis, todo se financia con impuestos, deuda o emisión. Y esas tres cosas recaen, directa o indirectamente, sobre los mismos ciudadanos a los que dicen defender.
La hipocresía aparece cuando se declama justicia social mientras se consolidan estructuras políticas que viven del privilegio, del gasto sin control y de la dependencia. Se habla de solidaridad, pero se votan presupuestos deficitarios. Se habla de igualdad, pero se sostienen regímenes especiales, cajas opacas y sindicatos intocables. Se habla del pueblo, pero se negocia con empresarios prebendarios que prosperan al calor de regulaciones hechas a medida.
También es contradictorio presentarse como defensores de los vulnerables mientras se impulsan políticas que generan inflación, destruyen el salario real y expulsan inversión. Prometer “más derechos” sin crear riqueza genuina es, en el fondo, una estafa intelectual, se distribuye lo que no se produjo y se posterga el costo hacia el futuro.
El verdadero debate no es si queremos bienestar, eso lo quiere cualquiera, sino si estamos dispuestos a asumir que el bienestar sostenible solo nace del trabajo, la inversión y la libertad económica. Cuando se promete todo para todos sin hablar de incentivos, productividad y responsabilidad fiscal, lo que se ofrece no es justicia social, sino ilusión financiada por otros.
El Teniente Coronel Igbert Marín Chaparro representa la excelencia e institucionalidad militar que honra y debe servir de ejemplo en nuestra nación. Un hombre injustamente apresado por denunciar las condiciones deplorables que enfrentan nuestros soldados. Hoy, sigue detenido a pesar de haber cumplido la condena impuesta por el régimen.
No existe amnístia ni reconciliación sin la libertad de nuestros policías y militares.
Libertad para TODOS nuestros héroes.
#Venezuela; ellas son algunas presas políticas Militares que también esperan ser liberadas porque son inocentes!
Ptte. Karen Nayarit Gómez Gutierrez
May. Diana Desireé Victoria Justo
Tte. Karla Yancelis Anton
Tte. Karla Yancelis Anton
S/1 Milagros Katherine Molina Ceballos
S1. Valentina Iriannys Mujicas de Montesino
Ptte. Eury Nakary Torres Rangel
Tte. Angy Azuaje
S1 Yurimar del valle Rengel
Cap. Rocio Fernández
Sto/1 Adriana del Valle Ruíz Blanco /Táchira
S/T Yusimar Montilla Ortega
PTte. Mariana del Valle Moreno Gil
#LibertadParaTodosLosPresosPoliticos
¿Qué clase de amnistía es esta? ¿Para quiénes y bajo qué condiciones?
👇🏼👇🏼👇🏼 En este hilo describo lo que han hecho contra mí y mi familia, y contra todos los venezolanos.
Anoche, #19Feb, mientras aprobaban la llamada Ley de Amnistía, el régimen le ordenó a 16 hombres armados y civiles, que llegaron en 6 camionetas, entrar otra vez en nuestra casa en Caracas para destruir y llevarse o sembrar lo que les de la gana.
Estuvieron horas adentro para robarse todo y dejar en la puerta carteles que dicen “Asegurado” e “Incautado”.
El mensaje real está claro: aquí no habrá amnistía, ni libertad, ni propiedad, ni prosperidad, ni derecho a enfrentar a los criminales mientras ellos pretendan administrar la "ley" y el “perdón".
Esto es lo que le pasará o le volverá a pasar, a todo el que no les obedezca, sean militares, policías, trabajadores, empresarios, políticos, periodistas, curas, o a quien sea... Basta con que seas venezolano para que ellos quieran someterte.
Mientras sigan existiendo presos políticos, represión, violencia y apropiación de bienes, como lo que hicieron con nuestra casa, en Venezuela no habrá amnistía, ni transición, ni libertad, ni democracia, ni retorno de familiares, ni prosperidad para la gente honesta.
"Dios creó una especie de animal, y ese animal es la mujer.
Son animales, como las vacas y las ovejas. Y son para uso de los hombres.
Los creó con forma humana para que los hombres no tuvieran miedo. Pero son animales como vacas, monos y camellos.”
@VickyDavilaH Somos una familia perseguida Internacionalmente, el único delito del Capitán Antonio José Sequea Torres, del Mayor Juven José Sequea Torres y Juvenal Sequea Torres es ser 3 Militares Patriotas. Tenemos presa una madre de 71 una prima presa y un cuñado preso
@RU_Libre@elduckpost Tengo 10 años viviendo y tratando publico en Argentina y JAMAS he sido discriminado. Los que publican esas estupideces solo buscan interacción desde sus cuentas anónimas. Los argentinos culturalmente son gente muy buena.
Yo crecí en un hogar donde VTV era omnipresente, contaminando muchos de los recuerdos de mi niñez. En mi casa, cuando se apagaba la última luz, aún podías escuchar a Mario Silva o a Walter Martínez mentir.
En el altar de los santos, había un pendón del hombre que secuestraba los domingos a mi familia. No solo se robaron mi país, también a la gente que más quise.
Cuando me preguntaban sobre Chávez, siempre respondía que era muy pequeño para hablar de política.
Cuando llegué a la adolescencia me recluí interminables horas en mi habitación, en mi música, porque ya no podía vivir más ese ruido inclemente y panfletario.
Me alejé cada vez más. Papá dejo de ir a la casa de sus padres de la indignación, porque de mi familia, era el único que no estaba con el proceso.
Indignación que pronto me tocaría la puerta todavía más. Llegaron los primeros racionamientos eléctricos, no podía escapara de las radios oficialistas y de las conversaciones sobre conspiraciones.
Empecé a discutir, me consumió la rabia. Me sentía traicionado por quienes debían protegerme y solo defendían un sistema que cada vez sentía me asfixiaba más.
Leí mucho, me volví experto en muchas cosas, porque quería que entendieran, quería poder explicarles por qué todo esto estaba mal. No lo logré.
Empecé la universidad, hacía todo lo que estuviera a mi alcance para no pisar mi casa, porque sabía que puertas adentro se sentían más cómodos Ernesto Villegas o Tania Díaz, que yo.
En 2017, Carabobo se vio especialmente golpeada por la crisis del trasporte público. Recuerdo que luego de horas de esperar en una parada improvisada, para llevar los últimos documentos para mi graduación, me tocó montarme en la parte de atrás de una pickup que hacía la labor de autobús.
Ahí, agarrado a un mecate para no caerme en la autopista, decidí que me iría. El año siguiente emigré.
Pero aunque puse tierra de por medio, realmente nunca me fui.
El día que papá salió en un grupo de telegram como ojetivo por participar en el comando de campaña sentí que se me acababa todo.
Tengo una colección de tarjetas SIM que compraba periódicamente, para pasárselas y que cambiara de número, porque la paranóia lo carcomió.
Papá era del tipo de personas que no podía estar solo, le tocó pasar muchas semanas sin ver a nadie. Sentía mucho miedo. Empezaron las convulsiones, nunca supe de qué murió, porque el riesto de ir a un hospital era muy grande.
Aunque fuera de casa pernoctaba una camioneta esperándolo, creo que todavía no creen que, en efecto, estaba siendo perseguido. Las quejas que escuché fue en recriminación por meterse en eso: la campaña de 2024.
Nunca hubo una palabra contra la represión que lo mató.
Vengo de una familia chavista y no solo me quitaron lo que nos quitaron a todos, también me quitaron el respeto por lo más sagrado que alguien puede tener.
Hoy cuando muchos se plantean la reunificación de las familias, yo no sé si esa es una posibilidad para mí.
No son felices en Libia.
No son felices en Marruecos.
No son felices en Irán.
No son felices en Irak.
No son felices en Yemen.
No son felices en Afganistán.
No son felices en Pakistán.
No son felices en Siria.
No son felices en el Líbano.
¿Dónde son felices?
Son felices en Australia.
Son felices en Canadá.
Son felices en Inglaterra.
Son felices en Francia.
Son felices en Italia.
Son felices en Alemania.
Son felices en Suecia.
Son felices en Estados Unidos.
Son felices en Noruega.
Son felices en los Países Bajos.
Son felices en Dinamarca.
De hecho, son felices en todos los países que no son islámicos, e infelices en todos los países que sí lo son.
¿Y a quién culpan?
No al Islam.
No a sus líderes.
No a sí mismos.
¡Culpan a los países donde son felices! Y luego quieren cambiar esos países para que se parezcan a los de donde vinieron, donde no eran felices.
Cierran El Helicoide porque es un centro de tortura.
Liberan presos porque son secuestrados.
Dan amnistía porque hay perseguidos.
El chavismo, mientras se desmantela, reconoce que es una máquina del crimen, que secuestraba, torturaba y mataba.
El caso de Oscar Castañeda es una evidencia del daño provocado en los centros de tortura del chavismo contra los presos políticos.
El primer video es de abril de 2024, cuando Oscar habló en un acto de campaña de María Corina Machado en Turén, Portuguesa. Después de eso fue secuestrado por el régimen y acusado falsamente de pertenecer a un cartel narcotraficante.
El segundo video muestra el estado en el que fue excarcelado tras pasar casi dos años encerrado en el centro de torturas El Helicoide. No puede reconocer a sus familiares ni caminar normalmente.
Si te parecía inhumano que Maykelis Borjas haya sido detenida con dos meses de embarazo y pariera en prisión (y continúe en ella junto a su bebé), déjame contarte el resto de la historia.
Ella es la pareja de un teniente llamado Cristian Hernandez, a quien el Estado venezolano acusa de Traición a la Patria y como se escapó del país y sigue prófugo, no se les ocurrió otra cosa para presionarlo que detener a Maykelis, pero además, a las hermanas del teniente.
Una de ellas de nombre Samantha Hernández solo tiene 16 años. La otra, de nombre Aranza Hernández, tiene 19. Son unas criaturitas.
Además, Henry Castillo, tío de Cristian, también está detenido.
Es decir, estos 5 inocentes están presos **SOLO POR SER FAMILIA DE ALGUIEN**
Quiero que alguien me hable de Derecho Internacional.
@LuisCarlos Increíble como intenta de cambiar la narrativa.. Amortigua el reclamo de q tiene presos políticos (violando DDHH) con el escudo de q "manipulan" y los "defiende" de los q les cobran supuestamente. Le falta mucho del CARADURISMO de Maduro y Chavez. No aguanto presion y se fue.
En que lista o estadística se contabilizan estas perdidas? El daño que le han hecho a Venezuela es tan grande... tan irreparable... mas de lo que alguien puede imaginar. No tiene sentido.
Son tan predecibles! Ya me los imagino: “Un ataque terrorista de la ultraderecha fascista quemó las actas”. No quieren un cabo suelto, necesitan reconstruir la narrativa.
Bueno, no me puedo ir sin mencionar lo raro de lo que está sucediendo a esta hora: se está registrando un incendio en la sede principal del CNE.
Recordemos que ellos ya tienen experiencia con incendios en organismos del Estado para borrar evidencia. Si no, preguntémosle a Diosdado qué pasó en Parque Central y las oficinas del Ministerio en el año 2004.