Los pilares de la democracia ciudadana que propongo son: Identidad (una identidad bajo la tutela del ciudadano y no del Estado), Gobernanza (Mediante poderes autónomos) Productividad (trabajo, propiedad de los medios y distribución de los ingresos), Bienestar (Beneficios comunes)
Votar o no votar es un falso dilema. Muchos más importante es decidir en nuestro fuero interno; si somos simples habitantes coaccionados por el poder o ciudadanos autónomos que tengan una aproximación distinta a la política y la gobernanza del país.
Votar o no votar es un falso dilema. Muchos más importante es decidir en nuestro fuero interno; si somos simples habitantes coaccionados por el poder o ciudadanos autónomos que tengan una aproximación distinta a la política y la gobernanza del país.
Un cambio dentro de la conciencia ciudadana, implica acceder a un nivel de comprensión que hace ver la política y errores como la absolutización de las elecciones, de manera radicalmente diferente.
Esto es fundamental recalcarlo, no podemos seguir indiferentes y además permitiendo que la política nos convierta en objetos del poder. Por muy intelectuales, empresarios y funcionarios que seamos, siempre la condición de ciudadano y su compromiso estará por encima de esos roles.
Disciplinas y teorías cientificas han experimentado cambios radicales respecto a sus paradigmas y su cosmovisión del mundo. Execto la política dominada por las élites que se resiste al cambio, enfrascadas en el poder. Eso está destruyendo al mundo y a nosotros como especie.
En el país necesitamos un sistema auténtico, veraz y transparente donde el ciudadano pueda acceder a información que le permita la construcción de conocimiento válido y desenvolverse de forma autónoma.
No sigamos siendo conformistas ni aceptando lo que las élites nos imponen.
Una de las debilidades más garrafales de todas las democracias es que por su cortoplacismo estimulan el saqueo y la irresponsabilidad intergeneracional. Ni se diga este régimen autocrático y electoralista con su empresariado y oposición hechos a su medida.
¿Qué tienen en común todas estas escorias?
Que a ninguno los quiere el diablo en el infierno, y menos en su Olla de excremento, porque se lo epichan, se lo echan a perder...
@Yahoperez2609 Un buen ciudadano es quien entiende que tiene que jugar un papel más activo en la toma de decisiones y que no sean solo los POLITIQUEROS los que tengan todo el poder. Estamos ante un cambio de época y ni siquiera vamos a servir como esclavos gracias a las inteligencias alienígena
Una de las cruzadas urgentes que tenemos que emprender los venezolanos de la periferia es la lucha contra el centralismo. Es el cáncer más largo que ha padecido el país desde su independencia. Caracas se cree la pepa el queso y las demás ciudades monte y culebra. M.H.P
Más de un mes sin pasar por aquí y todo sigue igual. Venezuela es la excepción del rio de la vida que fluye y siempre se renueva de Heráclito. Somos aguas muertas, estancadas, en el pantano de la historia.
Aquí hay mucha gente que no sabe lo que está pidiendo. Después van a llorar lágrimas de sangre. Venezuela no necesita imperios ni mesías ni más dictaduras o autocracias, sino ciudadanos inteligentes.
Este es uno de los momentos más comprometidos y disructivos que hemos vivido como nación. No está en juego poca cosa, estamos a nada de que nuestra historia se vaya por el desaguadero y seamos un fracasado país rico cuyos habitantes no estuvimos a la altura de los tiempos.
@naniartt Pienso que somos un continuo energético con diferentes densidades. Pequeños nodos de una red, capaces de recibir y trasmitir cantidades muy limitadas de toda esa infinita energía que nos rodea. Especialmente la electromagnética. Es ilusión creer ser individuos, solo eso.
Es una gran estupidez del ser humano apoyar incondicionalmente a partidos políticos, megalómanos y a regímenes autoritarios. Además son personas muy peligrosas, te pueden arruinar la vida peor que los criminales pues estos no se esconden detrás de una fachada de servicio y bondad
@Rubioliber@pablosotoff No hermano, la democracia no funciona porque los políticos sicópatas por los que votamos perdieron la humanidad hace rato y ni siquiera llegan a simios. Politcracia (politeía) es lo que hace falta para una verdadera democracia.