me parece un gesto hermoso hacerle saber a alguien que tiene un gran potencial para tal cosa. No todos son conscientes de que tienen un buen vuelo en algo hasta que alguien se lo dice. El reconocimiento y la admiración también apuntan a esto, al crecimiento.
Esto me ROMPIÓ. 🥹 ❤️🩹
Un abuelo con tan solo una tiza dejando un mensaje:
" Y PAGARÁN SIN CULPA LOS TRAIDORES!!!" 🇦🇷
/Marcha al congreso 6 agosto 2026
En un libro usado q compré en Bariloche, encontré un folleto de Pehuen-có, con una dirección y un teléfono escrito a mano. Y si hay algo q a mí me gusta es obsesionarme a cumplir objetivos sin sentido, mas q el de guiarme x las azarosas casualidades de la vida. Tendré q ir
Voy a decirlo sin rodeos: esto no va de Maduro. Va de quién ha gestionado su final y para qué. Cuando un presidente es apresado y no hay caos interno ni fractura visible en la cúpula, cuando no hay histeria militar ni sangre en las calles, estamos ante una operación controlada. Las revoluciones reales son ruidosas. Las transiciones pactadas son silenciosas.
Aquí no hay heroicidades ni épica. Hay negociación fría. Y la negociación no se hace con el pueblo, se hace con la élite que garantiza orden. Quien crea que Estados Unidos —o la estructura que marca la pauta— busca justicia, democracia o reparación histórica, no ha entendido cómo funciona el poder. Lo que se busca es estabilidad, acceso a recursos y cierre de un ciclo incómodo. Todo lo demás es decorado.
Por eso insisto: el elemento clave es la traición funcional del entorno de Maduro. No ideológica, no moral: funcional. La traición que se produce cuando se comprende que el régimen ya ha caído y que es mejor recolocarse que resistir. Ahí es donde entran nombres concretos, no por conspiración, sino por lógica de poder: Delcy Rodríguez, Diosdado Cabello, Vladimir Padrino López. No como salvadores ni como demonios, sino como gestores del aterrizaje.
El detalle verdaderamente inquietante, para mí, no es un vídeo ni una filtración. Es la calma reveladora. La calma de quien ya sabe que no va a caer al vacío. La calma de quien ha recibido garantías. Nadie está tranquilo en mitad de una tormenta si no tiene un refugio pactado. Esa serenidad no es inocente; es estratégica.
Y aquí viene lo más incómodo: las transiciones tuteladas no liberan países, los reordenan. Cambian el relato, redistribuyen poder, blanquean a unos y sacrifican a otros. El ciudadano no entra en la ecuación más que como coartada. Se le promete futuro mientras se decide el reparto en despachos cerrados.
Esto no va acerca de izquierdas o de derechas. Va de quién controla las riquezas, el dinero, las armas y la narrativa cuando se baja el telón. Y si el proceso avanza sin sobresaltos no es porque el sistema se haya humanizado, sino porque ya se ha pactado quién paga y quién se salva.
Lo demás es ruido. Y el ruido, casi siempre, es para que no mires dónde de verdad se está decidiendo todo. Seguiremos informando. Sin anestesia.