La mejor decisión que he tomado fue elegir hacer silencio y hacerme a un lado. No tengo nada que probar. No estoy aquí para convencer a nadie de que soy buena persona. No voy a arreglar lo que no rompí, y no voy a luchar para que nadie reconozca mi valor.
La frase "Nunca te lo pedí" debería tener consecuencias de 3 a 5 meses de silencio reflexivo. No se le dice eso a alguien que, con toda su bondad, intentó ayudarte o hacerte feliz.
En realidad no quiero hablar de lo que me pasa. Prefiero llevarlo conmigo, a mi manera y en silencio. No todos entienden, y tampoco todos tienen que saberlo.