¡Atención! Gracias a ustedes en su momento logramos detener la aberración que la Universidad Católica Santa Rosa - para ellos, Universidad Socialista Revolucionaria (USR)- otorgara a la Indira Urbaneja, alias Petunia (Peppa Pig en lo popular), el título de abogada. Pues bien, el Pedro Rodríguez - el papá del malandro Héctor Rodríguez - quien ejerce dos rectorías universitarias violando la ley de universidades, tendría lista por resolución universitaria, el otorgamiento del titulo de "licenciada en educación" a la susodicha, algo que no es solamente ilegal, sino que la Urbaneja jamás ha ejercido la docencia para tener semejante privilegio por cualquier vía extra-académica. Incluso se habla que de ser inconveniente tal amplitud curricular y académica, el Pedro Rodríguez le otorgaría un "Doctorado Honoris Causa" en Ciencias Sociales. Como docente e investigador condeno que un individuo que además está ejerciendo ilegalmente una rectoría universitaria, convierta la resolución de actos académicos en bazofia universitaria. El ministrillo Héctor Rodríguez tendría listas las "constancias" de asesoría educativa de la infeliz Urbaneja ante el MPPE ¡Basta de tanto excremento con la educación de un país que ha sido convertida en papel higiénico de los sanitarios de tales individuos!
Voy con otra corrección. Les ha dado por usar "literal" o "literalmente" como un simple intensificador. Es un error que se ha intensificado en las redes. "Literal" significa que las palabras se toman exactamente en su sentido original, sin metáforas. La gente lo usa ahora para dar fuerza o drama a una frase, equivalente a decir "¡de verdad!" o "¡te lo juro!". Ejemplo típico: "Ayer caminé tanto que literal se me rompieron las piernas".
Por qué está mal: Si fuera literal, estarías en el hospital con fracturas expuestas.
Corrección: "Ayer caminé tanto que sentía que se me rompían las piernas" o "Ayer caminé tanto que casi se me rompen las piernas".
Hasta aquí, ¡gratis la clase! 😅
@Mente_Sabiaa Pues creo que tú debes ir al médico rápido, porque eso es fucsia o rosado intenso, creo que tú cerebro interior,posterior, frontal, lateral izquierdo y derecho están mejor dando vueltas dentro de una licuadora 😂😂🤣, así que busca el centro médico más cercano urgente
Sigmund Freud creía que un padre debe ser una “amenaza”, no un amigo, o de lo contrario el hijo nunca se convertirá plenamente en un hombre.
Un niño nace en el mundo de la madre, con su calidez, su perdón y su seguridad. Pero la madurez solo comienza cuando el padre impone límites, jerarquía y resistencia.
Freud llamó a esto la “Ley del Padre”. No violencia, sino autoridad que no se derrumba bajo la emoción.
Cuando un padre se convierte en amigo demasiado pronto, el niño nunca sale de la infancia. Históricamente, la iniciación significaba separación de la madre, miedo, disciplina e incluso dolor. El padre era el guía hacia el peligro, la responsabilidad y la competencia.
Hoy, ese rol se diluye en consuelo y empatía sin límites. El resultado es visible en todas partes: hombres adultos adictos a la comodidad, aterrorizados por las críticas, que evitan el riesgo y buscan la aprobación.
La amistad con un padre es posible, pero solo después de demostrar fortaleza, no antes. Hasta entonces, la firmeza no es crueldad. Es preparación. El mundo no negociará. Un padre existió para asegurar que su hijo pudiera sobrevivir a esa realidad.
Tengo algo que compartirles: en julio, Omar López (@olopezlopez) me pidió el favor de armar un video para la primera reunión del @TeamBeisbolVe en West Palm Beach antes del WBC. Le pedí ayuda a @armandoaro para la edición y fue quien pudo plasmar la idea de Omar.
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Gracias por el apoyo 😉
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Un asesor estratégico me dijo una vez:
“Desconfiamos de quien siempre tiene algo que decir”.
Me reí.
Después me explicó por qué… y desde ese día no volví a hablar igual.
Esto lo escuché en Valencia, durante una consultoría privada con una empresa importante.
Le pregunté por qué la gente poderosa habla tan poco.
Él respondió con calma:
No es que no hablen.
Es que miden cada palabra como si costara dinero.
Nos quedamos en silencio.
En mi entorno, hablar mucho significa:
• liderazgo
• seguridad
• dominio
¿En su entorno? Significa inmadurez emocional.
Él explicó:
“Si opinas de todo, todo el tiempo… no piensas lo suficiente”.
Eso revela algo crítico.
Nos dice que:
• necesitas aprobación
• temes el vacío
• no tienes filtro
• reaccionas, no reflexionas
Y si reaccionas todo el tiempo… no se te puede confiar estrategia.
Dijo una frase que se me tatuó mentalmente:
“El que más habla en la sala es el que menos poder tiene”.
No por bocazas, sino porque todavía no entendió esto:
En los negocios reales no se premia el ruido.
Se premia la precisión.
El profesional se calla para:
• observar el juego
• leer las intenciones
• escuchar los vacíos
• detectar las máscaras
No para impresionar con velocidad.
Y desde que entendí eso… empecé a verlo por todas partes.
Los que controlan las decisiones importantes:
• hablan últimos
• escuchan todo
• dominan el ritmo
• no se inmiscuyen
Están ahí antes de ser notados.
Detectan lo invisible.
Actúan cuando otros apenas están entendiendo lo que pasó.
Ese control se entrena.
Callarse no es pasividad.
Es una muestra de preparación.
Hablar de todo dice: “Necesito ser visto”.
Callar estratégicamente dice: “Estoy evaluando el terreno”.
Negocios y vida real exigen pausa.
Cuando alguien dice: “¡Yo siempre digo lo que pienso!”
Ya no escucho honestidad.
Escucho ansiedad mal gestionada.
Los japoneses lo saben.
Los árabes lo saben.
Los suizos también:
El que domina el silencio, domina el juego.
¿Tú ya lo sabes?
La pregunta de ahora en adelante es:
¿Seguirás hablando por impulso como los que reaccionan, o actuarás como los que ya ganaron hace rato?
Una niña de 9 años entraba cada tarde a un café y pedía un vaso de agua.
Gratis.
Se sentaba en la mesa del rincón durante 2 horas. Dibujaba en servilletas de papel. Luego se iba.
Esto pasó durante 60 días seguidos.
Los meseros se quejaban. "Ocupa la mesa sin consumir nada."
El dueño del café, un hombre de 55 años, les dijo: "Déjenla. No molesta a nadie."
El día 61, la niña no apareció.
Ni el día 62.
El dueño estaba preocupado.
El día 65, fue al barrio donde la había visto caminar. Preguntó por ella.
Una vecina le dijo: "¿La niña flaca que siempre lleva una mochila rota? Vive con su papá. Tres cuadras abajo. El edificio gris."
Tocó la puerta. Un hombre de 40 años abrió. Olía a alcohol.
"¿Qué quiere?"
"Busco a una niña que viene a mi café. No ha venido en días."
El hombre gritó hacia adentro: "¡Lucía! Alguien pregunta por ti."
La niña apareció. Ojos hinchados de llorar.
"¿Estás bien?" preguntó el dueño del café.
Ella asintió sin mirarlo.
"¿Por qué no has venido?"
El padre interrumpió: "Porque le quité sus estúpidos lápices. Ya basta de perder tiempo dibujando basura."
El dueño vio en la mesa de la sala un montón de servilletas dibujadas. Arrugadas. Tiradas.
"¿Puedo verlas?"
El padre se encogió de hombros. "Lléveselas. Son basura de todos modos."
El dueño recogió todas las servilletas. Había 127.
Cada una tenía un dibujo diferente. Paisajes. Animales. Personas. Todos increíbles.
"¿Tú hiciste estos?" le preguntó a la niña.
Ella asintió.
"¿Por qué dibujas en mi café?"
"Porque ahí hay luz. En mi casa no tenemos electricidad desde hace tres meses. Y en el café nadie me grita cuando dibujo."
El dueño sintió que algo se rompía en su pecho.
"¿Me regalas estos dibujos?"
"Son basura," dijo el padre.
"Para mí no lo son."
Se llevó las 127 servilletas.
Esa noche, las escaneó todas. Las subió a redes sociales.
"Esta niña ha dibujado en mi café durante 60 días. En servilletas. Sin pedir nada más que un vaso de agua. Su talento merece ser visto."
La publicación se volvió viral en 3 días.
Un galerista de arte lo contactó. "Quiero exponer esos dibujos."
"No son míos para vender."
"No venderlos. Exhibirlos. Y si alguien quiere comprar reproducciones, el dinero es para la niña."
El dueño aceptó.
La exposición se llamó "127 Servilletas."
En una semana, se vendieron 4,000 reproducciones digitales. $20 cada una.
$80,000 dólares.
El dueño del café fue a buscar a la niña.
Le mostró el dinero. "Esto es tuyo. Por tus dibujos."
La niña lloró. El padre estaba en shock.
"Hay una condición," dijo el dueño. "Este dinero va a una cuenta de fideicomiso. Para su educación. Para materiales de arte. No puede tocarse hasta que cumpla 18 años. Excepto para clases de arte y necesidades escolares."
El padre aceptó.
Pero el dueño hizo algo más.
Renovó una esquina de su café. La llenó de mesas con buena luz. Materiales de arte gratis. Papel. Lápices. Acuarelas.
Puso un letrero: "Rincón Lucía - Si eres un artista sin espacio, este es tu lugar."
Cada tarde, 5 o 6 niños del barrio llegan. Dibujan. Pintan. Crean.
Sin pedir nada más que un vaso de agua.
Lucía, ahora de 14 años, sigue yendo cada tarde.
Ya no dibuja en servilletas. Tiene sus propios cuadernos.
Pero sigue sentándose en la misma mesa del rincón.
Y cada vez que un niño nuevo llega tímidamente pidiendo solo agua, ella le sonríe.
Le pasa una servilleta en blanco y un lápiz.
"Aquí nadie te va a gritar por crear."
En la pared del café hay un cuadro. No está a la venta.
Es la primera servilleta que Lucía dibujó ahí.
Un pájaro saliendo de una jaula.
Debajo, una placa:
"A veces lo único que el talento necesita es un lugar con luz y alguien que no lo interrumpa."
¿A quién le estás negando la luz que necesita para brillar?
El niño que pagaba con piedras
Un niño de 7 años entraba cada día a la panadería del barrio y ponía tres piedras pintadas sobre el mostrador.
"Un pan, por favor."
La panadera, una mujer de 60 años, tomaba las piedras. Le daba el pan. El niño se iba corriendo.
Esto pasó durante 40 días seguidos.
Los otros clientes se reían. "¿Por qué le sigues el juego?"
Ella solo sonreía. "Son piedras muy bonitas."
El día 41, el niño no apareció.
Ni el día 42.
Ni el 43.
La panadera cerró la tienda temprano y fue al barrio donde vivía el niño. Preguntó por él casa por casa.
Una vecina le dijo: "¿El niño flaco? Vive con su abuela. Dos cuadras más abajo. La casa azul sin puerta."
Tocó. Una anciana de casi 80 años abrió.
"Vengo por el niño que compra pan con piedras."
La abuela empezó a llorar. "Lo siento mucho. Le dije que parara. Le dije que era una vergüenza. Pero él insistía que usted aceptaba su pago."
"¿Dónde está?"
"Enfermo. No ha comido en tres días. Solo teníamos para el alquiler o para comida. Elegí el alquiler."
La panadera entró. El niño estaba en un colchón en el piso. Fiebre alta.
Le puso la mano en la frente. "¿Por qué dejaste de venir por tu pan?"
El niño sacó algo de debajo de la almohada. Tres piedras pintadas.
"Ya no tengo más. Usé todas mis pinturas. Y no puedo pagar sin piedras bonitas."
La panadera sintió que el corazón se le rompía.
"¿Quién te dijo que las piedras eran el pago?"
"Nadie. Pero usted siempre las aceptaba. Pensé que le gustaban."
Ella lo cargó. "Escúchame bien. Las piedras nunca fueron el pago. Tu sonrisa cada mañana era el pago. Y me debes 40 sonrisas atrasadas."
Lo llevó al hospital en su auto. Pagó todo. Deshidratación severa, infección. Pero se recuperaría.
Mientras el niño dormía, la panadera habló con la abuela.
"¿Por qué no pidió ayuda?"
"El orgullo es lo único que nos queda."
"El orgullo no alimenta. Mañana, ambos vienen a trabajar conmigo. Usted amasa pan. El niño decora las galletas. Les pago con dinero real, no con piedras."
La abuela negó. "No podemos aceptar caridad."
"No es caridad. Necesito ayuda. Y ustedes necesitan trabajo. Es un intercambio justo."
Tres años después, la panadería se había expandido. La abuela era la mejor amasadora. El niño, ahora de 10 años, diseñaba las galletas más creativas de la ciudad.
Pero había algo extraño: Junto a la caja registradora, había un frasco de vidrio lleno de piedras pintadas.
Un cliente preguntó: "¿Qué es eso?"
La panadera sonrió. "Nuestro sistema de pago alternativo. Si no tienes dinero pero tienes hambre, me pagas con una piedra pintada. Cualquier color. Cualquier diseño."
"¿Y funciona?"
"Cada semana, tres o cuatro personas pagan con piedras. Luego, cuando pueden, vuelven y depositan el dinero real en este otro frasco."
Señaló un segundo frasco. Estaba lleno de billetes y monedas.
"¿Y si no vuelven a pagar?"
"Entonces me quedo con una piedra bonita. Sigo ganando."
En 10 años, 340 personas han pagado con piedras. El 90% volvió a pagar en dinero real cuando pudo.
Pero lo más importante: cero personas pasaron hambre.
El niño, ahora de 17 años, está por graduarse de preparatoria. Quiere estudiar administración de empresas.
La panadera le preguntó: "¿Para qué?"
"Para abrir mi propia cadena de panaderías. En cada una habrá un frasco de piedras. Y nadie pasará hambre mientras tenga pinturas para pintar una."
El día de su graduación, la panadera le regaló algo.
Las tres primeras piedras que él le dio hace 10 años.
Las había guardado en una caja fuerte.
"Estas valen más que todo el dinero que he ganado. Me recordaron que el valor real de las cosas no está en el precio. Está en lo que estamos dispuestos a dar por ellas."
Hoy, existen 7 panaderías "Las Tres Piedras" en diferentes ciudades.
Todas con el mismo frasco junto a la caja registradora.
Todas aceptando piedras pintadas.
¿Qué estarías dispuesto a aceptar como pago si supieras la historia detrás?
Una niña de 8 años llegó a la sala de emergencias con su alcancía rota.
"Necesito comprar un milagro," le dijo a la recepcionista.
"Los milagros no se venden aquí, cariño."
"Entonces dígame dónde sí. Mi hermano se está muriendo."
Su hermano pequeño tenía un tumor cerebral.
La operación costaba $200,000 dólares.
Sus padres habían vendido todo. No era suficiente.
La niña escuchó a su mamá llorar: "Solo un milagro puede salvarlo."
Así que salió a comprar uno.
Un hombre en la sala de espera escuchó toda la conversación.
Se acercó a la niña: "¿Cuánto dinero tienes?"
Ella vació su alcancía sobre el mostrador.
$3.47 en monedas.
"Es exactamente el precio de un milagro," dijo el hombre.
El hombre tomó las monedas y le pidió a la recepcionista la dirección de la familia.
La niña no entendía qué estaba pasando.
"¿Usted vende milagros, señor?"
"No. Pero hace 20 años, alguien me regaló uno cuando más lo necesitaba."
Dos días después, un equipo completo de neurocirujanos llegó a la casa de la familia.
"Somos del Hospital Johns Hopkins.
Venimos a operar a su hijo. Sin costo."
Los padres no entendían nada.
"Una niña ya pagó. $3.47. El precio exacto."
La operación fue un éxito.
Semanas después, los padres descubrieron la verdad.
El hombre de la sala de espera era el Dr. Carlton Armstrong.
Uno de los neurocirujanos más reconocidos del país.
De joven, Armstrong casi abandona medicina por falta de dinero.
Una desconocida en un autobús escuchó su historia.
Le dio $50 dólares. Todo lo que tenía.
"Los milagros existen," le dijo. "Pero alguien tiene que pagarlos."
Armstrong nunca olvidó esas palabras.
Construyó su carrera. Se volvió millonario.
Pero siempre buscaba esos momentos.
Cuando alguien necesitaba un milagro y estaba dispuesto a dar todo lo que tenía por él.
La niña guardó el recibo que le dio la recepcionista ese día.
"Pagado: $3.47 - Un milagro para mi hermano."
Hoy tiene 34 años. Es doctora.
Y en su consultorio hay un frasco de vidrio con una nota:
"Se aceptan pagos para milagros. Cualquier cantidad es suficiente."
El frasco está lleno de monedas.
Cada moneda representa una historia.
Cada historia, una cadena que continúa.
Porque los milagros no son gratuitos.
Pero tampoco tienen el precio que creemos.
¿Cuánto estarías dispuesto a dar por tu milagro?
Un chiste fino para gente con coeficiente intelectual adecuado 😉🤭
Un hombre entra en un restaurante de lujo y lo recibe un robot de inteligencia artificial perfectamente vestido de camarera que le dice:
- Lo siento Sr, pero todas las mesas están ocupadas y tendrá que esperar una media hora; pero si Ud. desea, la casa invita una copa en la barra y podemos conversar un poco, para que la espera sea más agradable.
- Algo sorprendido, el cliente responde que está de acuerdo.
- El robot pregunta: ¿Le importa decirme cual es su coeficiente intelectual?... Esto es para saber de qué cosas puedo hablar con Ud.
- El Sr. responde: Es de 160.
A partir de ahí y por media hora, el robot dialogó con soltura y amenidad sobre los últimos acontecimientos culturales, la economía mundial, analiza las tendencias del mercado global, y sobre los más recientes avances científicos y tecnológicos.
El cliente quedó muy impresionado y decide volver al cabo de unos días pero, para ver la reacción del robot, ahora le dice que tiene un coeficiente Intelectual de 85. En esa ocasión el robot habló solo de fútbol, los goles de la selección, también de los últimos chismes de la TV y la farándula, del último video de los tictokeros de moda, y de cómo ha habido tantos robos y secuestros últimamente.
Aún lleno de curiosidad, a los pocos días el cliente vuelve por tercera vez y ahora le dice al robot que su coeficiente Intelectual es solo de 20.
Entonces el robot se le acerca al oído y hablando en voz baja y con tono cómplice le dice:
*“¡Vamos a recuperar la patria grande compañero!, “hasta la victoria siempre”. “Patria o muerte”, “nos tienen miedo porque no tenemos miedo” “ el pueblo unido, jamás será vencido”, “¡Sin lucha no hay victoria!” “Vos sos pobre porque ellos son ricos "y ya sabe compañero Viva Petro !
@ElAbelitoOf Opino que cuando la gente empiece a vivir su propia vida y no la de los demás el mundo será mejor, la mayoría de la gente no sabe que hacer con su vida , pero tienen clarita la vida del prójimo, que cosas no,
🚨ALERTA: Una biopsia es casi una garantía de metástasis y aceleración del cáncer...
Dr. Thomas Lodi, MD
La biopsia con aguja rompe el sello del tumor y libera el cáncer en todas partes...
El problema con la biopsia es el siguiente: cuando un tumor canceroso crece, el cuerpo lo contiene dentro de una vaina de fibrina...
En el momento en que se rompe esa vaina con la aguja de una biopsia, el cáncer hace metástasis y se propaga. Se rompe el sello que lo contenía y el cáncer se desata.
El cuerpo hace todo lo posible para aislar el tumor canceroso, a menudo un saco de huevos parasitario, y evitar que dañe el resto del cuerpo. Alterar el tumor intacto tiene consecuencias mortales.
Forzar un diagnóstico histopatológico en lugar de pruebas diagnósticas alternativas no invasivas para el cáncer es criminal y perjudicial.
Forma parte de la estrategia de ventas de las grandes farmacéuticas. Ese procedimiento de diagnóstico justifica esos medicamentos contra el cáncer aprobados por la FDA, financiados y contratados por conglomerados de seguros médicos, y los médicos afirman que es lo correcto y lo único que se puede hacer do.
Lo que los médicos no te dicen:
* ⃣ El 80% de los “tumores cancerosos” son sacos de huevos de parásitos mal diagnosticados.
* ⃣ Las investigaciones muestran que estos medicamentos convencionales contra el cáncer casi garantizan la metástasis.
* ⃣ Si te hicieron una biopsia y/o cirugía vas a tener metástasis.
* ⃣ Si haces quimioterapia en dosis altas tendrás metástasis.
* ⃣ Si haces radiación tendrás metástasis.
Te están dando una reducción a corto plazo del primario, logrando una falsa remisión clínica y en 9 meses el cáncer regresa.
Un oncólogo holístico utilizará pruebas diagnósticas no invasivas como tomografías computarizadas, resonancias magnéticas, análisis de sangre, biomarcadores de cáncer y termografía. Un oncólogo holístico reconocerá la prevalencia de diagnósticos erróneos de cáncer y solicitará pruebas para confirmar que se trata de parásitos.
El tumor se puede extirpar quirúrgicamente primero y luego se puede realizar una biopsia después de retirarlo del cuerpo para evitar que las células cancerosas dentro del cuerpo hagan metástasis.
O bien, elija no tocar el tumor en absoluto y, en su lugar, implementar un protocolo para reducirlo y permitir que el cuerpo erradique el tumor (saco de huevos parásitos) por completo.
Este protocolo innovador utiliza ivermectina, fenbendazol, azul de metileno, ayuno, dieta cetogénica y otras estrategias de remisión del cáncer de eficacia comprobada. Este protocolo del Dr. William Makis es el primer enlace a continuación en mi investigación citada.
Existen muchas maneras de diagnosticar el cáncer sin el riesgo de propagación ni aceleración. Existen maneras de prevenir y tratar el cáncer sin los riesgos ni los daños de la quimioterapia y la radioterapia.
Protocolo de tratamiento metabólico del cáncer...
https://t.co/qaJRcsRCD7
La biopsia con aguja acelera el cáncer...
https://t.co/ZDbxVcxEs8
Siembra de células tumorales en metástasis...
https://t.co/MbhMOEGrDc
La biopsia con aguja promueve la metástasis...
https://t.co/TC1Hfpps7l
@ValerieAnne1970
7. Tu tono es crucial. No suenes como si les estuvieras haciendo una pregunta.
Demuestra inseguridad.
Tu tono debe transmitir autoridad.
Y asegúrate de adaptarlo a las circunstancias.