En un mundo que parece distópico pero que es real, veremos dentro de poco a los conductores de Uber unirse a los conductores de taxi para protestar contra el #Robotaxi de Elon Musk.
Pedro Sánchez adelantando las elecciones a las vacaciones de verano para que la participación sea baja, el voto se fragmente y tenga la oportunidad de pactar es como el remake de la Sirenita: va a ser la misma mierda de antes pero con discurso inclusivo y un final muy previsible.