Soy un romántico del futbol. Extraño a los 10’s. No digiero a los falsos 9’s. No me gusta el prototipo de jugador moderno, con exceso de disciplina táctica y porcentaje de pases perfecto. Prefiero el desparpajo, la magia, lo inesperado y el tomar riesgos.
En un futbol cada vez más difícil de consumir, por el pobre espectáculo que ofrece, creo que resultaría más benéfico, a largo plazo, premiar a los Vinis, que a los Rodris.