sabes que tu equipo está como el orto cuando ya ni siquiera te enojas por el resultado del partido y solo te quedas así en silencio hasta quedarte dormido:
Cuando falleció mí mejor amigo le pedí a Dios que reencarnara para volver a estar con él, 6 meses después nació mi hijo y es idéntico a mi mejor amigo.
Los milagros existen.