Le debemos tanto a esta leyenda, culta, visionaria, amante del arte, creció sin una madre y a cambio ella se convirtió en la nuestra, me salvaste siempre Madonna!.
Antes pensaba que la nostalgia era querer volver. Ahora creo que muchas veces es solo querer visitar. Entrar unos minutos a una versión antigua de la vida, caminar por ahí como turista, comprobar que existió de verdad. No para quedarte, solo para recordar que también fue.