La delincuencia de cuello blanco, que le sustrae miles de millones de pesos anualmente al erario, es percibida como fenómeno normal y sistémico. Es tratada con lenidad social y judicial. En cambio, la delincuencia común recibe un tratamiento más drástico. Tema de reflexión.
“En un estado democrático de derecho es preferible que los recursos estén excesivamente abiertos a que estén excesivamente cerrados. Después de todo, la primera opción hace realidad lo que la segunda niega: el acceso a que las decisiones de los tribunales sean revisadas por un tribunal superior cuando la norma lo permite”. @NassefPerdomo, lectura obligada hoy sobre el interés casacional y la tutela judicial efectiva
Ante la ineficiencia e irresponsabilidad de la Fiscalía de La Romana, la PGR y el DICRIM, el amigo @ramon_tolentino1, con ingenuidad, diligencia investigativa y buena fe— afirmó haber realizado el levantamiento en la escena del crimen: “Estas son mis pruebas del levantamiento que nosotros hicimos.”
Lo que Tolentino no advierte es que, al no ser funcionario público ni actuar bajo la dirección del Ministerio Público, carece de facultad legal para ese levantamiento. Al hacerlo, contamina la escena, rompe la cadena de custodia y compromete la validez de la prueba. Peor aún, podría comprometer su propia responsabilidad penal, pues el nuevo Código Penal [Ley 74-25, mod. 44-26] tipifica esa conducta, art. 326. Un desacierto que, lejos de ayudar, puede convertirse en la defensa perfecta para procurar la impunidad del agresor que disparó.
Una cosa es el periodismo de investigación; otra muy distinta es intervenir, y contaminar o viciar, una escena del crimen. Por eso, el Mag. @wilsoncamachop y la @policiard deben tomar control de la investigación y sancionar a los responsables que, por omisión o corrupció, dejaron por TANTOS DÍAS que fuera un ciudadano quien realizara las pesquisas que les correspondían.
Habrá que dar, otra vez, un taller de derecho penal básico para periodistas y comunicadores.
El cargo de presidente de la SCJ y, nada menos, del CPJ, es altamente complicado, toda vez que desborda lo estrictamente jurisdiccional. No basta con ser un buen juez o un gran abogado. Se requieren otros dones, que no siempre son tangibles ni mesurables. Los currículums no dicen mucho de esas cosas. Aquí, poco importa que sea un juez en funciones o de la carrera, o un abogado de ganado prestigio. Lo que verdaderamente debería de importar son los otros dones (el carisma, el carácter, el trato, la capacidad de gerencia, de aglutinar, de ser líder, de ganarse el respeto de los demás, de trabajar en colegiados, su visión de Estado, por citar ejemplos). Para ello, no existe un método fiable. A menos que se tenga un interés particular, actuando de buena fe, la elección se convierte en una cuestión de instinto, una apuesta. Al final, la persona que se designe será la que a dedo y a ojo de buen cubero, señale el Presidente de la República.
Los tribunales y sus libritos, algo que siempre he mantenido Puerto Plata es el viejo oeste , así me lo confirman cada día los colegas. Aplican criterios según capricho del juzgador.
Del doctor Fernando Langa no había vuelto a tener noticias hasta que, recientemente, el expresidente del Tribunal Constitucional dominicano, doctor Milton Ray Guevara, hizo una referencia pública sobre él. De ese gran jurista y connotado profesor universitario tengo un elevado concepto, que no surge de una simple percepción, sino de la experiencia vivida.
Me correspondió conocer, en una sala penal, un caso de gran relevancia económica y social en el que el doctor Langa fungía como abogado del imputado, y debo confesar que quedé impactado por su comportamiento ético, su integridad, su capacidad jurídica y la solemnidad con que se conduce frente a los jueces.
Mi decisión no estuvo a la altura de sus expectativas, no por falta de solidez en la magistral fundamentación de sus argumentos, sino por los límites de mi competencia. Aun así, tuvo la gentileza de darme las gracias en señal de respeto, dejándome la grata impresión de que contamos con abogados que defienden sus casos con el derecho y la fuerza de sus argumentos, no mediante el tráfico de influencias.
En este país se puede matar y “arreglar el mundo”.
Alfredo Simón: un muerto y un herido en Año Nuevo. Absuelto.
Oneil Cruz: tres muertos en una moto, madrugada, pandemia, alcohol en el expediente. Fianza. Carrera intacta.
César Cedeño: una mujer muerta en un motel. Multa de cien pesos. Volvió al diamante como si nada.
Matos Berrido: mató a su esposa. Poco más de un año preso. Después presidió la LIDOM y fue árbitro electoral del país.
Hay techos que se caen con cientos de muertos y los Espaillat siguen al frente de emisoras, canales y el espectro que es del Estado.
Eso no es rumor. Es historial.
Ahora el mismo país se rasga las vestiduras con Wander Franco.
Qué quede claro, sin medias tintas: abuso a una menor no se justifica. Una niña de 14 no tiene albedrío adulto. Punto. Quien lo haga es culpable, tenga o no perdón judicial, bate o no batee 300.
Pero no nos hagamos los ciegos: aquí la justicia no pesa el daño. Pesa el apellido, el momento, el abogado y a quién se le murió.
Blas Peralta, el transportista, también quiso armar el muñeco. Persecución, disparos, un muerto. El muerto era Mateo Aquino Febrillet, exrector de la UASD. Ahí no hubo arreglo de salón. Treinta años.
Misma isla. Misma ley. Distinto cadáver. Distinto resultado.
LIDOM excluye a Franco y durante décadas tuvo de presidente emblemático a un hombre que mató a su mujer.
Eso no es “proteger menores”. Eso es selectividad.
La menor merece justicia. Los muertos de choque, de motel, de techo y de persecución también.
Lo amargo no es que Franco sea santo. No lo es.
Lo amargo es que este país solo se pone moralista cuando el acusado es famoso, joven y ya no le sirve al show.
El resto arma el muñeco… o se lo arman. Según quién cayó.
@holi_matos@PoliciaRD@FarideRaful@YeniBerenice@ProcuraduriaRD@MinInteriorRD Si yo fuera adivino. Esos casos, se resuelven vlando, cuando se esta en su posicion. En la realidad ciudadana no se resuelven nunca. Por eso es bueno que la delincuencia llegue hasta la puerta de los encumbrados para que sepan como se vive siendo un don nadie.
El @CNMagistratura celebró ayer la vaga «evaluación» de rigor—como sofisma constitucional que es—, o la «evaluación-política» como la denomina Jorge Prats, vea usted, de siete jueces de la SCJ. ¿Habrá barrida? Todo es posible en las viñas del CNM, pero estaría muy fuerte que nos vengan con el cuento que los magistrados Rafael Vásquez Goico, Samuel Arias Arzeno y Justiniano Montero, por ejemplo, se quemaron en sus exámenes, como le hicieron la vez anterior a la magistrada Jiménez Ortiz. Por cierto, muy justo, en el escenario preciso, el reconocimiento de Montero y Arias a su labor como pasada presidenta de la 1.ª Sala de la SCJ. El tiempo suele colocar las cosas en su justo lugar.
@RRosarioMarquez@ElCaribeRD Eso es como un Ayuntamiento anunciandose en un programa de bachatas. Eso y mas pasan por alto los dominicanos, sin ningun tipo de asombro!!!!!!
Moraleja: en un estado eficaz y funcional, no hay necesidad de publicar eso en las redes, basta dar parte a la policia, si eso es usted afin y enquistado en el poder, que le deja a un ciudadano de a pie. Welcome to Dominican Republic.
Esta noche, a las 9:47 p. m., fuimos atacados por un delincuente motorizado en Evaristo Morales. Enfrentamos al delincuente cuando le arrebató la cartera a mi señora, impidiéndole huir. En respuesta, sacó un cuchillo 🔪 y luego emprendió la huida.
Ahí está en video, merodeando por los alrededores del edificio.
@PoliciaRD@MinInteriorRD@z101digital@noticias_msm
@holi_matos Moraleja: en un estado eficaz y funcional, no hay necesidad de publicar eso en las redes, Basta dar parte a la policia, si eso es usted afin y enquistado en el poder, que le deja a un ciudadano de a pie. Welcom to Dominican Republic.