Como venezolano puedo y debo opinar sobre política española. ¿Por qué? Por todo el daño que la pandilla izquierdista le hace a Venezuela apoyando al chavismo, blanqueando a Maduro, recibiendo a Delcy, haciendo negocios y avalando elecciones sucias.
Partidos, medios, intelectuales “de izquierda” que nunca exigieron a Zapatero, a Monedero o a Ábalos que no se metiera en política venezolana.
Opinar sobre política española y contra esa izquierda no es intromisión, es defensa legítima contra los aliados de los destructores de Venezuela.